especulador


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Sinónimos para especulador

Ejemplos ?
Y tuvo mil ocasiones, mientras duró esa temporada de aburrido veraneo, en medio de zumbantes torbellinos de mosquitos hambrientos, sin más distracción que el desfile por la polvorienta calle Santa Fe, de las carretas de bueyes que llevaban con recelo a la ciudad moribunda verduras para el puchero, o la rápida disparada lejana, asustada y asustadora, de los carros llenos de difuntos, hacia el cementerio nuevo, recién habilitado y repleto ya, de la Chacarita, de maldecir a Musterini, el especulador loco, el «amigo» a quien debiera tantos males.
Comprendí cuán inútil era discutir sobre tal asunto con aquel miserable especulador, y resolví atenerme a mí solo para aliviar la suerte de mi madre.
El marino, el criador, el turista, el agricultor, el especulador, el comerciante, las miran desde puntos de vista tan variados, que, difícilmente pueden concordar entre sí.
Así se ganaban la vida, así se ganaban el dinero. ¿Que venía un especulador, un comerciante grande, vendía a precio de bolsa negra, le robaba a todo el mundo?
En las Indias, en Santo Tomás, en la costa de África, en Lisboa y en los Estados Unidos, el especulador había tomado el pseudónimo de Sepherd para no comprometer su nombre.
Un especulador con aspecto respetable, que usaba patillas y solía vender pastas variadas a la puerta del teatro, fabricó especialmente unos magníficos y sólidos bancos de madera que alquilaba, a razón de ochenta kopecs por persona, a cuantos curiosos deseaban subirse en ellos para ver mejor.
No estaba famélico porque no husmeaba ni adulaba; no estaba triste porque no se dolía; no buscaba lecho porque su cola era altiva como un airón. Era un perro subjetivo, un simple especulador de la noche, que iba apaciblemente a su casa.
“y esos hechos solos podrian ser: la liquidación del Banco Nacional, que ni esta decretada, y la cesion simultánea de su privilegios á una institución séria y manifiestamente orista.” Ya se sabe cual es la institución séria, hasta la avaricia, y manifiestamente orista hasta la usura!. No; este complot especulador no puede tener éxito.
Esta es una consecuencia de los principios que adopta el detestable club aristocrático; como su fin no es otro que satisfacer la ambición y pasiones de sus miembros, es general en ellos el interés de sostenerse, por que cada uno tiene sus proyectos acomodados al carácter e ideas de que son susceptibles: don Vicente Chilavert, por ejemplo, antiguo especulador en denuncias...
-Pues por mi parte -declaró Nicolás Morla, el especulador-, como naciese de nuevo, ¡Qué meterme en negocios de alto vuelo, ni qué...!
El necesitado y el aventurero, el especulador, que consideraba los negocios como un juego de baraja; el comerciante sin fondos, o aquel cuyo crédito había desaparecido, en una palabra, todo el que debía buscar por medios desesperados y por sacrificios terribles, acudía a Tomás.
X.- No esperes que nadie ejecute el trabajo que te corresponde: esto es propio para los inválidos del cuerpo y de la mente o para el ruin especulador.