exasperar

(redireccionado de exasperados)
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  • verbo

Sinónimos para exasperar

enojar

Sinónimos

Ejemplos ?
Tal era mi temor de ser acosado por el colérico propietario y sus exasperados inquilinos, que entregando por unos días mis asuntos a Nippers, me dirigí a la parte alta de la ciudad, a través de los suburbios, en mi coche; crucé de Jersey City a Hoboken, e hice fugitivas visitas a Manhattanville y Astoria.
Mantendremos, sin pretensión de liderazgos, sin dogmatismos aje nos a las condiciones históricas, o falsos pragmatismos sin ruta ni destino, una política de principios, nuestros principios, conscientes de su limitación en un mundo de exasperados intereses egoístas, de inseguridad económica paralizante, pero conscientes también de que su permanente reiteración, con diplomacia firme y negociadora, actuará en defensa de nuestros valores y objetivos y los de otras naciones que buscan su desarrollo en la independencia y la libertad.
Mientras tanto los indios hondureños, exasperados por los crueles abusos, resolvieron no trabajar, imaginándose que así no tendrían de que subsistir los españoles y abandonarían el país.
Las demoras movieron a Tomás Guido a plantear al general José de San Martín el 7 de agosto de 1819 la necesidad de lograr la liberación de la Argentina, la corbeta Chacabuco y dos naves menores detenidas con ellas, la goleta Teodora (ex María Sofía) y el lugre General Rondeau (ex Neptuno), por justicia y para proteger el Río de la Plata de la gran expedición española que se esperaba arribase en poco tiempo. Exasperados ante la situación, un piquete de soldados al mando del coronel Mariano Necochea del Regimiento de Granaderos a Caballo, al cual Bouchard había pertenecido, retomó por la fuerza la nave y volvió a izar la bandera argentina.
Sus amigos quieren hacerle un caballo pero Pocoyo rechaza su intento. Elly y Pato sólo estaban intentando ayudar y ahora están totalmente exasperados.
Richard Tyler, un niño de 10 años de edad, vive su vida obsesionado por las estadísticas y teme prácticamente a todo. Sus padres exasperados han intentado varias formas de darle valentía a su hijo, pero tienen poco éxito.
Los españoles, exasperados ante tantas dificultades, en un ambiente en que al continuo enfrentamiento militar con los indios se añadía a la ausencia de alimentos y a las frecuentes epidemias, agudizadas justamente por las deficiencias en la comida, adoptaron tácticas guerreras como la ya mencionada de quemar plantaciones de maíz y yuca de los grupos indígenas más belicosos llamados "de guerra.
De Juan Pablo II, el lunes 19 de abril de 1999, a los peregrinos que asistieron a la canonización: «Dijo a sus enfermos, incurables, exasperados y difíciles de curar: «En ellos sirvo a Jesucristo...
VI «Victor Hugo est impossible» 1885-1985 La respuesta del escritor André Gide «Hugo, ¡por desgracia!», en respuesta a la pregunta «¿Quién es su poeta?» en una encuesta realizada por el Hermitage titulada «Los poetas y su poeta», muestra la doble actitud de los poetas del siglo XX, reconociéndole a Hugo un lugar preeminente entre los poetas, pero también exasperados a veces por sus excesos.
Pero la familia de Benedictis por aquel entonces ocupaban importantes cargos de confianza de la corona, y entre la conocida lentitud de la justicia y los retrasos intencionados, a finales de 1474 el conde no había tenido su compensación. Exasperados por la situación, Carlo Ventimiglia, el hermano de Alfonso, convence a su primo Enrico, el primogénito de la casa de Ventimiglia y futuro marqués, para ejecutar una acción punitiva sobre los Benedictis.
En Sicilia se verificó un período de violentos disturbios populares que exigían la abolición de los impuestos sobre el grano y, sobre todo en la provincia de Catania, se asistió a la reacción de los campesinos que, exasperados, llegaron a matar y saquear las tierras.
Irritados personalnente contra Flaviano, se unieron a Eutiques a quien tomaron bajo su égida para derribar al Patriarca ortodoxo pero nada pudo intimidarle: el disfavor y las amenazas del Emperador atraído a la causa de Eutiques, no hicieron vacilar su fe. Exasperados por esta firmeza inesperada sus enemigos recurrieron al medio ordinario y obtuvieron del Emperador que la controversia fuese juzgada en un Concilio que hicieron convocar en Éfeso y cuya presidencia dieron a Dioscorio (449).