extinguir

(redireccionado de extinguió)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para extinguir

cesar

Sinónimos

Antónimos

Sinónimos para extinguir

prescribir

Sinónimos

Ejemplos ?
Y lo que dejaba de ser extinguió en su alma el recuerdo de lo que había sido; los celos cayeron como fláccidas víboras muertas, y se alzó la compasión, la piedad humana, el arrepentimiento entrañable...
-gritó la muchedumbre que esperaba ansiosa cerca del primer arco. Y aquel grito se extinguió bien pronto, apagado por la música de los instrumentos, que tocaban un precioso pasa-calle.
En agosto de 1747 fundose a inmediaciones del destruido Callao el pueblo de Bellavista; se elevó el convento de Ocopa a colegio de propaganda fide; se consagró la iglesia de los padres descalzos; la monja y literata sor María Juana, con otras cuatro capuchinas, fundó un monasterio en Cajamarca; se observó el llamado cometa de Newton; se estableció el estanco de tabacos; se extinguió la Audiencia de Panamá, y en 1755 se formó un censo en Lima, resultando empadronados 54.000 habitantes.
Alza tu frente con descaro, ¡oh tiranía!; cese todo escrúpulo. La boca de la verdad ha enmudecido, la mirada penetrante se extinguió, el brazo que debía libertarnos está encadenado.
Míster Dick hacía sonar su dinero en el bolsillo desde hacía mucho rato, se entregaba a aquella ocupación con tal ahínco, que mi tía creyó necesario imponerle silencio con una mirada antes de decir: -¿Y la pensión de aquella pobre niña, se extinguió con ella?
-Se extinguió con ella -replicó míster Murdstone. -¿Y su pequeña propiedad, la casita y el jardín, ese yo no sé qué de Rookery sin cuervos, no ha sido legado a su hijo?
Esta propagación, aunque el pecado no se la quitó al hombre, tampoco es cual sería si ninguno hubiera pecado, pues el hombre, que se vio honrado y engrandecido, después que pecó «se hizo semejante a las bestias», y engendra como ellas, aunque no se extinguió del todo en él una como centella de razón con que fue criado a semejanza de Dios.
Hemos presenciado tales fenómenos. En 1901, cerca de Algol, brilló de pronto un astro, y se extinguió enseguida. Algunas semanas más tarde había en el mismo sitio una nebulosa, «moléculas impelidas tan sólo por la presión de la luz, escribe Lowell; como si dijéramos el humo de una catástrofe».
La panadera dijo entonces: «ténganse vuesamercedes», echó un panecito en la hoguera, y el incendio se extinguió tan rápidamente como no lo obtendrían hoy todas las compañías de bomberos reunidas.
Sentí que los cóndores se alejaban, por el roce de sus alas, y que se llevaban mis ojos. El ruido de sus alas se extinguió tristemente.
Tan difícil como era sostener nuestra dominación material, tan fácil es (y ahora que el dominio se extinguió en absoluto, más aún) mantener nuestra influencia, para no encogernos espiritualmente, que es el encogimiento más angustioso.
En un abrir y cerrar de ojos los hombres se extraviaron. Una espesa oscuridad se extendió por la urbe y la luz se extinguió entre las tinieblas.