Ejemplos ?
¿Para qué...? ¿Para qué continuar por este valle desolado y fatuo que aparece ante nuestros ojos? ¿Para qué prorrogar la ruta que nunca ha conducido al paraíso de los mitos y que tantos han torcido y borroneado?
Sé que hay, por parte de usted como Presidente de México, la enorme voluntad de estar en contacto no solamente con este medio, sería fatuo el decirlo, sino de estar en contacto con los medios de comunicación en México.
Todos le decían que estaba muy guapo con el uniforme; pero el caso era que él, por no parecer fatuo, no había podido mirarse a su gusto en un espejo vestido de uniforme, ¡Y era el sueño de su vida!
Si hacíamos algún ejercicio en el césped de la parte de atrás de la casa veía aparecer su rostro en todas las ventanas sucesivamente, como un fuego fatuo, hasta que elegía una ventana más cómoda para vernos mejor.
Ahora las cosas le parecían triviales, hablar le parecía fatuo, bajó a la cocina a preparar café a su esposa, tomó bollos de avena que le gustaban a Bit, hacía años que no se los llevaba a la cama, los puso en su buró, junto con el control de la televisión, ella le dio las gracias con mirada de agradecimiento sincero.
Navegué por un sueño de horizontes y apenas despertando entre marismas escuché la voz de mi altanero padre fatuo, trueno de experiencias tras el látigo, prohibiéndome morder aquellos frutos de un delicioso delta.
Pero mi novio y yo sabíamos bien que lo fatuo y sin redención eran aquellos dos espectros de un doble suicidio encerrados a nuestros pies, y la realidad, la vida depurada de errores, elévase pura y sublimada en nosotros como dos llamas de un mismo amor.
Junta os da una prueba nada equívoca del interés que toma en vuestra prosperidad; eso lo tenéis a la vista desmintiendo las fabulosas expresiones con que os habla el fatuo Elío en su proclama de 20 de marzo.
Corrió tras él y le reprochó con tan duras palabras su loca conducta para con su querida hermana que el fogoso Nataniel contestó de igual manera. Los insultos de fatuo, insensato y loco, fueron contestados por los de desgraciado y vulgar.
Ser humano, es arrostrar valerosamente los hechos más arduos y difíciles sin temer a los posibles resultados, hasta vencer y logrado el triunfo, desplegar el deseo infinito de ayudar a nuestros semejantes, en parecidas situaciones, y de tal manera evitar el erguimiento altivo, fatuo y despreciable de aquéllos que al verse en la cúspide se envanecen con su vacua gloria y encerrándose en sus palacios de vanidades, niegan a quienes los rodean la compresión necesaria, la palabra de aliento, la sonrisa de estímulo o la caricia de aprobación y se transforman en los explotadores humillantes, bestias humanas, subanimales.
Después de algunos minutos, perdida la esperanza de que el 36 volviera al balcón, la mujer que tosía se retiró también; como un muerto que en forma de fuego fatuo respira la fragancia de la noche y se vuelve a la tierra.
Romero Ortiz despabila una lámpara sepulcral, después de haber apagado la de los templos católicos, y la apaga también. López Ayala, la lumbrera del teatro moderno, es en política un fuego fatuo .