feria


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Sinónimos para feria

mercado

Sinónimos

Ejemplos ?
A la mañana siguiente, Touéno-Bouéno llevó su lobo a una feria que se celebraba en los alrededores. Todos los que estaban en la explanada de la feria se quedaron admirados ante aquel precioso carnero, tan bueno y tan llamativo.
de Lauderdale, Florida Estados Unidos de América, en el transcurso de la Feria Internacional de Guayaquil, un Generador termoeléctrico de 225 kva., con el cual quedará superada la deficiencia actual, consecuencia del insospechado progreso de nuestra urbe.
Aquellos tres hermanos decidieron, de común acuerdo, que dispondrían del famoso carnero una noche cada uno. Después de la feria, el carnero pasó toda la noche entre las ovejas del hermano mayor.
Así que, al final del día, Jesús cobró una cierta suma de dinero, pero san Pedro no recibió más que golpes. Vendía un día San Pedro un asno en la feria: - Compradme mi asno, decía, ¡no vale nada!
Así, cuando vieron al señorito Roberto Santomé en aquel condenado coche que sin caballos iba como alma que el diablo lleva, acosaron al viejo en la feria de la Lameiroa.
Dijérase que aquella diosa honrada de la clase media había estudiado su modo de vestirse, de peinarse, de mirar, de moverse, de conllevar, en fin, los tesoros de su espléndida juventud en tal forma y manera, que no se la creyese pagada de sí misma, ni presuntuosa, ni incitante, sino muy diferente de las deidades por casar que hacen feria de sus hechizos y van por esas calles de Dios diciendo a todo el mundo: Esta casa se vende...
Se tapa lo feo, lo enano, la ñango, lo animal. -Pero... -Dirás misar la feria es la feria y con ella... hasta el más pendejo la hace.
Jean Le Niais tenía un hermano más pequeño que él de unos cuatro o cinco años. Un día de feria, todo el mundo fue allí y dejó a Jean para cuidar la casa.
Desde aquel día, el joven abad de Treselle pasó por jactancioso y botarate, y se le dieron bromas pesadas, que en la feria del 15 de agosto tomaron ya carácter agresivo.
Era a los postres de una comida en la posada de la Micaela, en Cebre, donde se sirve excelente vino viejo y un cocido monumental de chorizo, jamón y oreja; los curas habían resuelto dormir allí, y no volver a sus casas hasta el día siguiente, escoltados, porque en la feria rondaba Pepona.
Noveleta triste que mata de risa donde se enmudece tanta feria oscura de un pasado ido, sin más futuros que su náufrago presente.
ROQUET, Salvador y FAVREAU Pierre, Los Alucigenos de la Concepción Indígena a una Nueva Psicoterapia, Ediciones Prisma, México, 1981 RUIZ de Alarcón, Hernando, SERNA, J de la, PONCE, Pedro, FERIA, Pedro de, Tratado de las Idolatrías, Supersticiones, Dioses, Ritos, Hechicerías y otras Costumbres de las Razas Aborígenes de México, Ediciones Fuente Cultural, México, 1953.