fervor


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Sinónimos para fervor

Ejemplos ?
Y no desaparecían aún los efectos producidos por el fervor, el entusiasmo y la entrañable emoción que México entero se alzó en apoyo de su Política Exterior, cuando el país se conmovía de nuevo ante la presencia alentadora de un suceso de extraordinaria significación histórica: su entrevista de Acapulco con el señor Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.
EL OCHO DE NOVIEMBRE DE 1940 fue la fecha cívica que rubricó Pinas con el desbordante fervor de todos sus hijos, que la levantaron sobre el trono de oro de sus corazones, con la Majestad de Pueblo invicto, bajo el arco triunfal de una cruzada gloriosa de patriotismo, que tuvo como trinchera la gallarda alma de sus mujeres, y como bandera, el civismo y la constancia de sus hombres.
En el empeño de cumplir con los deberes históricos más elementales, moldeando la conciencia de las generaciones en la enseñanza y la ejemplaridad moral de nuestros mayores, destaca el fervor patriótico y el entusiasmo con que el Régimen recordó este año, dos centenarios jubilosos: el de la expedición de las Leyes de Reforma y el del natalicio del ilustre varón de Cuatro Ciénegas, don Venustiano Carranza.
Me arrodillé, sin atreverme a dirigir la mirada al lecho, y empecé a recitar salmos con gran fervor, dando gracias a Dios por haber interpuesto la tumba entre el pensamiento de esa mujer y yo, para así poder incluir en mis oraciones su nombre santificado desde ahora.
Y la vida, extinguida así, no tenía la menor probabilidad de renacer; las misteriosas condiciones climatológicas en que hizo su aparición no se reproducirían: el fervor ardiente del período carbonífero ha sido sustituido dondequiera por la templanza infecunda...
- La Resolución de la Reunión de Consulta de Cancilleres Americanos había respaldado la posición argentina, lo cual contribuyó a exaltar el fervor patriótico argentino.
Cuando fué consumada la invasión peruana y nuestro territorio quedó a merced a las hordas destructoras de todos los principios reguladores de la armonía continental, algunos militares pundonorosos, solidarizándose con los sentimientos de dolor que golpeaba diariamente el espíritu nacional en ese año trágico, en un arranque de fervor y airadas protestas castigaron fieramente la deslealtad y traición peruana en los históricos sitios de Porotillos, Panupali y Platanillos.
Enfrenté esa campaña, bueno, con todo mi fervor, como siempre, y acompañado por ese pueblo, fervoroso también, y haciendo pues un esfuerzo, como siempre lo hemos venido haciendo.
Pero la arena del adormecimiento pesaba en mis ojos, y al ver que mi lucha era inútil dejaba caer mis brazos y, exhausto y sin aliento, dejaba que la corriente me arrastrase hacia la pérfida orilla. Serapion me exhortaba de forma vehemente y me reprochaba con dureza mi debilidad y mi falta de fervor.
En el azul del empedrado regaba flores el fervor; banderolas en las paredes, candilejas en el balcón, el canelón y el miriñaque el garrasí y el quitasol; un predominio de morado de incienso y de genuflexión.
Y, bueno, hay un fervor, además del fervor político electoral, rumbo al 16 de diciembre, bueno un fervor también familiar, navideño, desatado por todas partes.
Cuando se siente el fervor de cientos de miles de hombres y mujeres, apretándose en las calles y plazas para decir con decisión y esperanza: “Estamos con ustedes, no cejen, vencerán”, toda duda se disipa, toda angustia se desvanece.