fiebre amarilla


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Sinónimos para fiebre amarilla

vómito negro

Sinónimos

  • vómito negro
  • vómito prieto
Ejemplos ?
Entre las que están en proceso de construcción o mejoramiento en diversos centros hospitalarios de esta ciudad, destaca la erección de las nuevas residencias en los hospitales Juárez y General. Utilizando la cooperación y la coordinación de todos los medios, México continua libre de la viruela y la fiebre amarilla.
Permaneció un año más en Lima, atendiendo a su juicio de residencia, y terminado éste se embarcó para España. Al llegar a Portobelo se sintió atacado de fiebre amarilla y murió el 13 de abril de 1690.
Faltaban menos de dos meses jmra la expiración del año de plazo. Pero el hombre propone y la fiebre amarilla dispone. Treó días después de llegado á la Guaira, recibía cristiana sepultura el cadáver del testarudo provenzal.
En Río de Janeiro iba yo a proseguir, poniendo en cada verso el oro y el zafir y la esmeralda de esos pájaros-moscas que melifican entre las áureas siestas foscas que temen los que temen el cruel vómito negro. Ya no existe allá fiebre amarilla.
El terremoto derriba nuestras ciudades, el mar arrasa nuestros puertos, la helada i las criptógamas destruyen nuestras cosechas, la fiebre amarilla diezma nuestras poblaciones, la invasión estranjera tala, incendia i mata, i la guerra civil termina lo que la invasión empieza.
Artículo 14 Prevención contra la propagación de enfermedades Cada Estado contratante conviene en tomar medidas efectivas para impedir la propagación por medio de la navegación aérea, del cólera, tifus (epidémico), viruela, fiebre amarilla, peste y cualesquiera otras enfermedades contagiosas que los Estados contratantes decidan designar oportunamente.
El terremoto derriba nuestras ciudades, el mar arrasa nuestros puertos, la helada y las criptógamas destruyen nuestras cosechas, la fiebre amarilla diezma nuestras poblaciones, la invasión extranjera tala, incendia y mata, y la guerra civil termina lo que la invasión empieza.
En los Estados y territorios se aplicaron 2 millones 425 mil vacunas contra la viruela; se visitaron 129 mil casas para certificar la no existencia del mosco transmisor de la fiebre amarilla; se trataron más de 6 millones de piezas de ropa para controlar el piojo transmisor del tifo y un millón 443 mil personas; se censaron 2.3 millones de habitantes para localizar enfermos de mal del pinto; se inmunizaron 2.3 millones de niños contra la poliomielitis; se aplicaron 1.3 millones de dosis de vacuna triple; se hicieron 905 mil pruebas tuberculínicas; se prestó atención a 13 mil 500 enfermos de lepra y se atendieron 30 mil enfermos de oncocercosis.
Unos de la fiebre amarilla, en cuanto llegaron; otros de hambre, otros de pena y otros de fatigas y trabajos más tarde, todos fueron muriendo poco a poco.
Como sucesos notables de la época de este virrey, apuntaremos el desplome de un cerro y una inundación en la provincia de Huaylas, catástrofe que ocasionó más de mil víctimas, un aguacero tan copioso que arruinó la población de Paita; la aparición por primera vez del vómito prieto o fiebre amarilla (1730) en la costa del Perú, a bordo del navío que mandaba el general D.
Sin duda fue castigo del cielo. Mi desdichado primo, a los pocos días de llegar a la Habana, murió de la fiebre amarilla. No acierto a ponderar el inmenso dolor que se apoderó de mi alma.
Pasaron unos pocos años. Vino la fiebre amarilla y se acordó Leporelli del famoso terreno aquél. Había en él un casucho viejo; con los hijos lo limpió; mal que mal lo arreglaron y pasó en él el verano toda la familia, hasta que ya hubiese desaparecido el flagelo.