fino


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  • adjetivo

Sinónimos para fino

delicado

delgado

astuto

Ejemplos ?
En aquella amplia extensión no había vegetación de ninguna clase; no había más que una capa de fino polvo o ceniza gris, que ningún viento parecía ser capaz de arrastrar.
Y es que en el caso presente los destellos del rango imperial ceden bajo el certero encanto de este nombre: Eugenia de Montijo, tan fino, tan castizo, tan reverberante que parece una daga de Toledo.
El capuchón de su capa blanca se le había caído sobre la espalda, y su cabello enmarcaba con finas ondas su rostro largo y fino, encendido por una llama de madura gravedad.
El hombre apartó los ojos de un versículo que en oro culebreaba en el tapiz, y los fijó en la mujer. Aquel rostro largo, fino, que había besado apasionadamente su hermano lo perturbaba.
Estimado señor Presidente y fino amigo: su honrosa invitación para que los expresidentes lo acompañemos en la ceremonia conmemorativa de la Revolución iniciada en 1910, la interpreto como expresión pública de solidaridad de las administraciones de ella emanadas y como un compromiso para cumplir nuestros deberes al lado de los gobiernos legítimos, así como para defender sus instituciones republicanas, los postulados de justicia social, la integridad de nuestro territorio y la soberanía e independencia nacionales.
El suave lied Wagneriano evoca dulces visiones, Walkyrias y sugestiones de un cerebro wagneriano; y al arrullo de tu piano desfilan en el jardín, sobre el Lago, Lohengrin, y, por el fino arenal -aúreo, cual oro de Rhin- custodias del Saint Greal...!
140 Tras mí, como sabes, vino amante y fino don Juan, quitándose de galán lo que se añade de fino, sin dejar a qué aspirar a la ley del albedrío, porque si él es ya tan mío ¿qué tengo que desear?
450 tan fino en las persuasiones, tan apacible en el trato y en todo, en fin, tan perfecto, que ostentaba cortesano despojos de lo rendido, por galas de lo alentado.
Siquiera en medio de contradicciones, Para mi alivio a veces te miraba Y tu rostro amoroso demostraba Que en mi no recelabas variaciones; Este solo mirar fue mi contento Y mi tormento Desaparecía Cuando veía Tu rostro afable, Fino, invariable; Mas ya este bien cual humo se deshace, Muere el remedio cuando el mal renace.
No concibo que espíritu tan fino como el del señor senador Ferreiro, ni ningún senador de la República pueda creer, sin caer en un profundo pecado de antipatriotismo, que el Uruguay pueda ser Estado “prebendado” ni “subyugado”.
—¡Hola!— exclamó el Señor, que, como es notorio, tiene oído tan fino que percibe hasta el vuelo del pensamiento.— ¿ Esas tenemos, envidiosillo y soberbio?
La barba le llegaba hasta el estómago, y la capucha de su capa escarlata encuadraba un fino rostro arrugado, ligeramente achocolatado, de líneas muertas y mirada joven, falsa y cruel.