funeral


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  • sustantivo
  • adjetivo

Sinónimos para funeral

exequias

Sinónimos

fúnebre

Sinónimos para funeral

exequia

Sinónimos

Ejemplos ?
No bien fallecía prójimo que dejase hacienda con qué pagar un decente funeral, cuando el albacea y deudos se echaban por esas calles en busca de la llorona de más fama, la cual se encargaba de contratar a las comadres que la habían de acompañar.
Fuertes cual hoy, sonoras y brillantes, Llenas de vida férvida tus ondas, Abrazarán las playas resonantes -Ya sordas a tu voz-, tu brisa pura Gemirá triste sobre el mundo muerto, Y entonarás en lúgubre concierto El himno funeral de la Natura.
(164) En vano se entró iracundo Por sus puertas adelante Llamando con voz pujante A su gente desleal; Solo el eco que en las bóvedas Cóncavas se guarecia A sus voces respondia Con lamento funeral.
Dougal McCallum, pobre hombre, ni lloraba, ni se lamentaba, sino que se paseaba por la casa como un muerto, pero dirigiendo, como era su deber, todos los preparativos para el grandioso funeral.
Pero conforme se aproximaba la noche Dougal tenía cada vez peor aspecto y era siempre el último en irse a la cama, que estaba en una pequeña alcoba justo enfrente de la cámara que su amo ocupaba mientras vivió, y donde ahora yacía de cuerpo presente, como se dice. La noche del funeral, Dougal no pudo mantenerse callado por más tiempo.
El procurador del rey me miró sonriendo, y no insistí más. Unas horas después del funeral de Alphonse me dispuse a partir de Ille.
No pegué los ojos en una semana, y era tal la sobreexitación de mi espíritu, que me figuraba que esos insomnios mortificantes eran un castigo por el robo sacrílego que había cometido, deslizándome al templo de San Ignacio, durante un funeral por el alma de un ciudadano, para mi desconocido, y metídome bajo el chaleco, en varios trozos, la vela de cera clásica, que debía iluminar mis trasnochadas de lectura.
Así habló, llorando, y los ciudadanos suspiraron. Y Hécabe comenzó entre las troyanas el funeral lamento: —¡Oh hijo! ¡Ay de mí, desgraciada!
Cura gracioso y parlando Sus vecinas el Doctor, Y siendo grande hablador Es un mátalascallando. A su mula mata andando, Sentado mata al que cura, A su cura sigue el Cura Con réquiem y funeral.
Quitáronse todos la luciente armadura de bronce, desuncieron los corceles, de sonoros relinchos, y sentáronse en gran número cerca de la nave de Eácida, el de los pies ligeros, que les dio un banquete funeral espléndido.
Pero Julia no escribe ya su diario, no canta ya el funeral del amor; no hace más que pelearse sin cesar con su viejo creso escocés, una especie de oso amarillo.
Lloraba á voces la esposa Y el juez que no se apartaba Del médico, contemplaba Los progresos de su mal, Y cuanto mas le miraba Mas y mas se convencia De que hacerse no podia Mas por él que un funeral.