Ejemplos ?
Entonces, TOCHANCALQUI, que así era el nombre del aparecido, la cogió con una de sus imponentes manazas y con ella acometió furibundo a la mala hija.
A muchos da empellones, a otros prende por brazos, cuello o pelo; y de cabeza abajo a tantos furibundo arroja que apenas aquel foso los aloja.
l justo Dios, cuando el pecado nuestro el plazo del perdón ya desperdicia, para mostrarnos que en su plan maestro a su piedad iguala su justicia, da reinos y concede fuerza y estro a tiranos de grande y vil malicia. Por esto un Mario o un Sila le dio al mundo, dos Nerones o un Cayo furibundo, un Domiciano o el último Antonino.
No bien llegaron a ella los dos amigos, cuando el de Madrid, arrojando sobre una silla su sombrero, y dejándose caer sentado en la inmediata, dijo, entre desalentado y furibundo: -¡No puedo más, amigo mío!
De fijo que Blasco Marín empezó a declamar, desde ese instante, la copla que dice: Cuentan de un hombre aburrido, y de genio furibundo, que exclamaba enfurecido: «si es como éste el otro mundo, en llegando...
Pero como, sea por respeto al rigorismo de la ceremonia, que en estas solemnidades y para dar a conocer, sin que quede género de duda, que el pavo es pavo, parece exigir que éste salga a la liza en una pieza; sea por un involuntario olvido o por otra causa que no es del caso averiguar, el animalito en cuestión estaba allí íntegro y pidiendo a voces un cuchillo que lo destrozase; me decidí a hacerlo, y poniendo mi esperanza en Dios y mi memoria en el Compendio de Urbanidad que estudié en el colegio, donde, entre otras cosas no menos útiles, me enseñaron algo de este difícil arte, empuñé el trinchante en la una mano, blandí el acero con la otra, y salga lo que saliere, le tiré un golpe furibundo.
La diosa retrocedió turbada y afligida; Iris, de pies veloces como el viento, asiéndola por la mano, la sacó del tumulto cuando ya el dolor la abrumaba y el hermoso cutis se ennegrecía; y como aquélla encontrara al furibundo Ares sentado a la izquierda de la batalla, con la lanza y los veloces caballos envueltos en una nube, se hincó de rodillas y pidióle con instancia los corceles de áureas bridas: —¡Querido hermano!
Y las ganas rebeldes que propulsan el semen en torrente furibundo dominan subversivas lo fecundo de sierpes prisioneras que lo expulsan.
El furibundo Marte cinco luzes las hazes desordena, igual a cada parte; la sexta ¡ay!, te condena, ¡oh cara patria!, a bárbara cadena.
Al ver llegar Alcirdo a aquel de Anglante que no tenía en valor par en el mundo, con tal soberbia frente y tal semblante que fuera en armas Marte de él segundo; quedó pasmado ante su porte, ante el fiero gesto, el ceño furibundo, y lo juzgó guerrero de proeza, mas no tuvo en medirse a él pereza.
La muralla está asaltada, Vuela el conde denodado, Isván se arma y a su lado Se muestra en la ruda lid Como un furibundo Aquiles O el Héctor de los troyanos Y anima a los veteranos Cual si fuese su adalid.
Algún otro superior a él en valor y fuerza ha muerto o morirá, porque es difícil conservar todas las familias de los hombres y salvar a todos los individuos. Dicho esto, condujo a su asiento al furibundo Ares.