grúa


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Sinónimos para grúa

titán

Sinónimos

Sinónimos para grúa

aguilón

Sinónimos

Ejemplos ?
Los edificios más grandes pueden requerir el uso de una bola de demolición, un peso pesado suspendido de un cable que es balanceado por una grúa hacia la fachada de los edificios.
En el siglo XVII, había prototipos de ascensores en algunos edificios palaciegos ingleses y franceses. Los ascensores antiguos y medievales utilizaban sistemas de tracción basados en el mecanismo de la grúa.
Cottbus, Alemania Nantes, Francia Tiflis, Georgia Chiusdino, Italia Image:Saarbruecken-Ludwigskirche.jpg Ludwigskirche (Iglesia del Príncipe Luis) Imagen:Ludwigskirche bei Nacht Haupteingang-2.jpg Ludwigskirche (Iglesia del Príncipe Luis) - vista nocturna Image:SaarbrückenStJohann1.jpg Basílica de San Juan Image:Saarbrucken saar 0126.jpg Puente Wilhelm-Heinrich - a la izquierda una grúa fluvial reconstruida Image...
No interrumpían su faena el cabestrante y la grúa, y esta parecía inmenso brazo que desde el vapor arramblase con cuanto había en tierra; la mano de gigantesco pirata barriendo el puerto de Marineda y trayendo arcas, sacos, baúles, muebles -sirviendo de tendones al brazo los fuertes cables-, para llevárselo todo a otra tierra más clemente con el hombre.
Magnus dice que usaría los ingresos adicionales para dos propósitos: para reinvertir en tecnología y equipo. como la grúa. Alguien trató de hacer que condujera allá.
El pelo se le engrifó por la desgracia de no tener aquello que para él era casi sagrado. Imagínense, un tigre sin grúa a mitad de la llanura tan transitada.
Si despreciáis la viga -lo que yo soy ahora, como sabéis-, cuidado con la grúa que ha de mascaros, tragaros y mataros a su gusto.
Así, Don Tigre de Bengala recuperó las rayas de su vestimenta y engrasando su dichosa grúa continuó su vagar por las selvas invadidas de tránsito que un día se llamaron vírgenes.
Su gordura espeluznante bien parecía de elefante; caminando como grúa le decían el Gargantúa y si asoleaba su piel era el mismo Pantagruel.
¡Mamá! ¡Ya se llevan el carro abandonado. Ése que dejaron allí desde hace dos semanas. La grúa vino por él. ¡Ven a ver! —Ahora no...
¡Está padrísimo! (¡Qué me hacen! ¡Qué hace toda esta gente a mi rededor! ¡Y esa grúa! Comienza a andar y me arrastra como si fuera... ¡Oh!
Sidra, mi perrito ladrador, lo detuvo entonces con sus ladridos y a pedradas lo hicimos correr como en el hipódromo. Don Tigre engrasa su grúa Cuantas lágrimas derramó Don Tigre de Bengala.