grandioso

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Sinónimos para grandioso

Sinónimos para grandioso

Ejemplos ?
Si el hombre es civil, en buena hora hecha su imagen de gran tamaño se adaptará a estar sentado en actitud tranquila cual conviene a un hombre que pudiéramos llamar, desde luego, de letras y con esta sola idea se comprenderá el campo que se abre para hallar una forma y posición estéticas y grandiosas, digna y conveniente.
Media enorme distancia entre versificador i poeta: el versificador muele, tamiza i espolvorea palabras; el poeta forja ritmos como los Cíclopes majaban el hierro, i arroja ideas grandiosas como los Titanes fulminaban peñascos.
Por eso los primitivos cistercienses no querían iglesias grandiosas, ni adornos en ellas, ni esbeltos arcos ni agimeces, ni grandes ventanas caladas, sino que todo lo construían sólido pero sin ornato, ni menos con lujo arquitectónico, siendo modelo todavía de este género la iglesia de Fitero, aunque ya ha perdido en gran parte su carácter primitivo.
Estas son tormentas grandiosas en boca de ese monje profético: oímos el trueno, hemos visto el rayo, y la espada del ángel del Señor, rompiendo esas nubes tremebundas, amenaza a los impíos y soberbios.
Media enorme distancia entre versificador y poeta: el versificador muele, tamiza y espolvorea palabras; el poeta forja ritmos como los Cíclopes majaban el hierro, y arroja ideas grandiosas como los Titanes fulminaban peñascos.
Torrentes de luz se escapan de las grandiosas lucernas; brillan los limpios cristales; los diamantes centellean; se iluminan los tapices; resplandecen las diademas, y en todo el salón se aspiran embriagadoras esencias.
Servir a mi Patria, a esta Patria nuestra, cuyos orígenes se funden en el mágico crisol de su confluencia para escribir una de las más grandiosas páginas de la historia del mundo y que marca, por ello, un destino luminoso, al que accederemos por el cultivo de las esencias del planteo universal en el que fuimos concebidos.
¡Qué tiene qué ver la de Semíramis! Grandiosas fábricas de vara en tierra, de bahareques, de techumbres de rabihorcado, ahora juntas, ahora dispersas; altos y bajos relieves de boñiga en muros y pavimentos; mosaicos de chorretas y rayones por dondequiera; avenidas alfombradas de yuyo-quemao, de abrojo, de espadilla.
Sus magníficos palacios de cartón recortado, sus grandiosas basílicas de tabla de pino se le antojan monumentos levantados al monstruo de la tiranía y al mito tenebroso del fanatismo.
Luego cuatro entidades grandiosas, el Amor, el Arte, la Muerte, la Ciencia, surgieron en mi imaginación, poblaron solas las sombras del paisaje, visiones inmensas suspendidas entre dos infinitos del agua y del cielo; luego aquellas últimas expresiones de lo humano se fundieron en la inmensidad negra y olvidado de mí mismo, de la vida, de la muerte, el espectáculo sublime entró en mi ser por decirlo así y me dispersé en la bóveda constelada, en el océano tranquilo, como confundido en ellos en un éxtasis panteísta de adoración sublime.
Busco un poema que no encuentro, el poema de un cuerpo a quien la desesperación pobló súbitamente en su carne, de mil bocas grandiosas, de dos mil labios gritadores.
¡Neveras, ventisqueros, altas cimas donde el pulmón se llena de aire purísimo, los ojos de claridades imprevistas, el cerebro de grandiosas ideas; donde la sangre se vivifica y se enriquece mejor que con la higiene más cuidadosa observada en una ciudad!