Ejemplos ?
Bruck afirmaba que estos gustos míos tenían cierta afinidad con los del salvaje que se prenda de unas cuentas de vidrio más que del oro nativo recogido en sus remotas cordilleras; y que lo verdaderamente grandioso y bello, con severa belleza clásica, en la tierra, no son esos caprichos del color ni esos jugueteos de la línea, sino las formas internas de las rocas, el plano arquitectónico, regular y majestuoso, de tan vasto edificio.
Guardó silencio el peregrino, como absortado, y al cabo habló así: -Hermana... Grandioso, incomparable espectáculo se ofrece a mis sentidos.
Tienes muy pequeños sesos y un corazón malquerido. El cóndor es majestuoso y no se cree el muy grandioso: cada quien tiene su qué y cada cual su porqué.
Su estilo musical, solemne y grandioso, al que los críticos denominaban ya wagneriano, debía encontrar una melodía que con gran suntuosidad estremeciera al público cultísimo que lo apreciaba en todo el mundo, pero nada.
Nosotros, o muchos de los sabios nuestros, como CUAUHTLATOATZIN, que después fue llamado Juan Diego, se afanaba por descubrir el porqué le daban una forma humana a Dios, si el TEOTL, la potencia, el magno poder cósmico, era algo superior, tan inmenso y grandioso que ningún hombre podría ser como él, la infinita energía creadora.
La carretera Arenillas-Piedras, representa el porvenir grandioso de esta parroquia, toda vez que permitirá una comunicación directa con los pueblos del sur de El Oro y con Loja, al mismo tiempo que le será dable recibir toda la influencia generosa de otras comarcas, manifestadas en cultura, en mejoramiento económico y comercial.
Yo presencié una vez esta especie de rito, desde el comienzo hasta el final, gracias a una feliz coincidencia y quiero describirlo para los verdaderos entendidos y amantes de todo lo serio y grandioso que tiene sabor popular.
Lo que el Niágara cuenta; las voces del torrente; los gemidos del alma humana; la majestad del alma universal; el diálogo titánico entre el hombre impaciente y la naturaleza desdeñosa; el clamor desesperado de hijo de gran padre desconocido, que pide a su madre muda el secreto de su nacimiento; el grito de todos en un solo pecho; el tumulto del pecho que responde al bravío de las ondas; el calor divino que enardece y encala la frente del hombre a la faz de lo grandioso...
Ese es el síntoma que completa el cuadro, continuó: hay en usted por el momento tal embriaguez de vida que me hace recordar la frase de Goethe: «La juventud es una embriaguez de sangre». Todo le aparece a usted hermoso, risueño, grandioso, todo lo atrae, todo reclama su atención.
Por eso ya no me extraña de aquel músico célebre que, para excitar mejor su imaginación, acostumbraba a ir a tocar el piano delante de algún paraje grandioso.
Espesuras de cogollo de hinojo, cármenes de fucsias y de heliotropios, macetas en cascarones de huevo rodean el grandioso monumento.
Max Uhle que llevó sus excavaciones, bajo los auspicios del señor Jacinto Jijón y Caamaño, en el año de 1922, además de demostrar que estuvo edificada en el lugar en donde hoy se levanta Cuenca, comprueba con los vestigios descubiertos, el esplendor y progreso de Tomebamba Incásica, gracias al empuje del grandioso Inca Huayna Capac que pone al servicio de su querencia todo su amor y entusiasmo, traducido en la realización de monumentales obras de adelanto y embellecimiento de la ciudad.