Ejemplos ?
Puedes decirlo, ya sabes que hablas con amigos. FILOCLEÓN: ES mi propio hijo; pero no gritéis: duerme en la parte anterior de la casa; hablad más bajo.
Aquí fue la fiesta brava, aquí el chillar, y agua echarle, pero el gato, al zapearle, a la carne se acercaba. «Vanos son esos trabajos, ninfas», dice; «no gritéis, ni vuestros tiples me alcéis, que yo busco vuestros bajos.
Dale duro a las mandíbulas. FILOCLFÓN: Ya está roído: pero no gritéis; mucho cui­dado, no nos oiga Bdelicleon. EL CORO: Nada temas, amigo mío, nada temas; si chis­ta, le obligaré a morderse su propio corazón y a combatir por su existencia, para que entienda que no se conculcan impunemente las leyes de las dos diosas.