Ejemplos ?
-Mi fiesta de quince años rodeada de mis guapos chambelanes y mis graciosas damitas bailando la marcha de Aída combinada con ultra moderna música de discoteque.
Por aquí se dice: “Orientales y basta”, y ahí ustedes se llenan la boca con la frase “Orientales y basta!” Ya se sabe que a patriotas y a guapos, nadie les pisa el poncho.
El cimarrón, desconfiando de sí mismo y temeroso de la ira del amo, si sucediese alguna desgracia, no se animó a cuidar solo y fue a buscar a algunos amigos suyos, todos gente de pelea y guapos, para ayudarle.
A ellos les constaba: la misma naturaleza es la que manda que así luchen los machos guapos para que de esta lucha salgan los hijos fuertes y lucidos, y cada cual hacía votos para que éste o aquél saliera vencedor, según más apreciaban tal o cual dote de éste o de aquél de los contendientes.
Nada digo de mí, porque nada merezco; pero sí diré de mis tres hermanos que todos son muy guapos, entendidos y capaces para la profesión que siguen; y que mi hermana es el encanto y la gala de la corte, a quien ponderan y ensalzan todos por su apacible y honesto trato, por su discreción y hermosura, honrando y glorificando así la noble casa donde como cabeza y madre de familia entró hace años.
Jugaba exclusivamente en sus austeros saraos a la báciga o al tresillo con sus canónigos y oidores, con sus veinticuatros y sus maestrantes; no tenía teatro: un voto religioso se lo impedía; no tenía más alumbrado que las piadosas luces que ardían ante sus numerosos retablos; no tenía baldosas, ni Delicias, ni paseo de Cristina; y tenía actualidad, como se diría ahora, aquella regla de: ::En dando las diez, ::dejar la calle para quien es, ::los rincones para los gatos, ::y las esquinas para los guapos.
Todos tres tienen sus levitones de abrigo y Pío va a dar principio a la gramática con Basabuchea que con gran fineza me dice quiere educarlo, los otros dos tan guapos como Pío y el que no conocemos aún saltando.
Al día siguiente, los mitayos de una huerta vecina encontraron el cadáver de uno de los guapos y a los otros dos con el pellejo hecho una criba y pidiendo a gritos confesión.
“Epater” a los mortales que no han tenido la dicha de nacer a la sombra de los talas de la patria chica, con su arrojo, con su altivez, con su amor al terruño y, por efecto de la terrible suficiencia determinada por tales cualidades, Y no siendo guapos ni patriotas, dejarán de ser políticos.
Con tal motivo, el Cabildo y todo el vecindario quería despedirse en la plaza de los guapos que iban a habérselas tiesas con el inglés.
Al volver de examinar la diminuta heredad que le daban en garantía de un préstamo al 60 por 100, se le ocurrió al tío Ambrosio de Sabuñedo echar un ojo a su pinar de Magonde, a ver qué testos y guapos estaban los pinos viejos y cómo crecían los nuevos.
Juan, que nunca se incomodaba por nada, y cuya benevolencia era inagotable, particularmente cuando se trataba de las mujeres, exclamó amoratado de ira: -Mi padre era tan feo como yo, y, sin embargo, le quiso mi madre, aunque la pretendían otros mucho más guapos y más ricos que él.