Ejemplos ?
Íbamos nosotros, siendo jóvenes, a los espectáculos y juegos sagrados, observábamos los linfáticos o furiosos, oíamos los músicos y gustábamos de los torpes juegos que se celebraban en honra de los dioses y las diosas.
Espantábanos mucho el decir en lo que leíamos que pena y gloria eran para siempre. Acaecíanos estar muchos ratos tratando desto, y gustábamos de decir muchas veces ¡para siempre, siempre, siempre!
De noche, cuando había luna y la temperatura era dulce, gustábamos de extender nuestros paseos hasta las afueras de la ciudad, donde nos sentíamos más libres, más puros y más amantes.
Dijo que no sabía por qué la gente negra se entusiasmaba tanto por una manifestación "dirigida por los blancos frente a una estatua de un presidente que lleva muerto un centenar de años y al que no le gustábamos cuando estaba vivo".
“La gente nos pedía una grabación, y sabíamos que gustábamos bastante, pero golpeamos varias puertas y la respuesta de las disqueras era la misma, que lo tropical ya había pasado de moda y que era el tiempo del rock and roll”, cuenta Palacios.