Ejemplos ?
Aquellas vidrieras estaban tan sucias de hollín que a Blake le costó un gran esfuerzo descifrar lo que representaban. Y lo poco que distinguió no le gustó en absoluto.
Recuerdo que comprendía perfectamente que el objeto de lo propuesto era desentenderse de mí; pero no recuerdo si la idea me gustó o me asustó.
Este discurso gustó mucho a los habitantes de la isla; a la noche siguiente nadie se durmió, y todos escucharon con la mayor ansiedad al gallo anunciar las dos, las cuatro y las seis de la mañana.
Cuando vos no tenés ninguna cobertura, la única cobertura que tenés es el Estado y la verdad que no me gustó ver a un periodista hurgando, inclusive haciéndole abrir a un hombre muy humilde, muy sencillo, muy humilde la bolsa de alimentos de le habían dado para que mostrara los alimentos que le habían dado.
6.22. Entró la hija de la misma Herodías, danzó, y gustó mucho a Herodes y a los comensales. El rey, entonces, dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras y te lo daré.
Esa es cuenta mía. Nos vio aldeanos, le gustó el pueblo, y dijo, «a pescar lo que se pueda»... Porque, señores, pinto el caso de que uno cualquiera de ustedes va al lugar de ese señor, y tiene tanto dinero como él: por mucho que el lugar le guste, ¿se le ocurrirá regalar un reló para la torre de la iglesia?
No me gustó y no quise consentirlo; le dije que no era respetuoso el brindis propuesto, y que en mi casa yo no permitía que se brindara y bebiera si no era «por las señoras».
De todos los muebles, el que más me gustó fue un antiguo buró de madera oscura que estaba en la salita (la cocina hacía de comedor), con una ingeniosa tapa que se abría, convirtiéndolo en un pupitre, donde estaba una edición en cuarto de Los Mártires, de Fox, este precioso libro del que no recuerdo una palabra; lo descubrí al momento, a inmediatamente me dediqué a leerlo.
Aquella obra de arte de la arquitectura le gustó infinitamente a míster Dick, y el honor de habitar encima de aquellas columnas yo creo que le hubiera consolado de muchas molestias; pero como en realidad no había más objeción que hacer al alojamiento que la variedad de perfumes de que he hablado, y quizá también la falta de espacio en la habitación, quedó encantado de su alojamiento.
De paso sea dicho, la propaganda que más me gustó de la ANSES fue la que dijo apagá un cachito la computadora y mirá lo que pasa a tu alrededor.
Esto es lo primero que hay que aclarar, sabes. Era la pura verdad, pero a Alicia no le gustó nada que se lo dijeran. - ¡Qué pesadez!
También a mí me alegra la idea, ya que no me gustó nada ver cómo cambiaba de color la luz del sol al reflejarse en aquel abandonado pozo.