Ejemplos ?
-Me gustaría saber -dijo la otra - si la golondrina, que vuela tan lejos, en el curso de sus viajes por el extranjero ha encontrado un clima mejor que el nuestro.
He estado en el fuego y en el agua, metida en la negra tierra, y he subido a alturas que muy pocos han alcanzado, y ahí me tienes ahora en esta jaula, expuesta al aire y al sol. A lo mejor te gustaría oír mi historia, aunque no la voy a contar en voz alta, pues no puedo».
Mientras hablaba, la mujer cogió unas tenazas y atizó el fuego; y cuando vio que había bastantes carbones encendidos, dijo sin reflexionar: -He aquí un buen fuego, me gustaría tener un alna de morcilla para cenar, podríamos asarla fácilmente.
Que cuelgue ahora allá arriba enviando la luz suficiente para que yo pueda verme. Sólo quisiera saber la forma de moverme de mi sitio; me gustaría darme un paseo.
Si no me gusta, me quedaré aquí abajo hasta que sea alguien distinto...» Pero, Dios mío - exclamó Alicia, hecha un mar de lágrimas-, ¡cómo me gustaría que asomaran de veras sus cabezas por el pozo!
-dijo el marido-; no es un hermoso deseo, y sólo nos quedan dos que formular; por lo que a mí respecta, me gustaría que llevaras la morcilla en la punta de la nariz.
- Está mal de cabo a rabo- sentenció la Oruga en tono implacable, y siguió un silencio de varios minutos. La Oruga fue la primera en hablar. ¿Qué tamaño te gustaría tener? - le preguntó.
- Minino de Cheshire - empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba- .
- Pos las pesas. Le doy duro. - Se nota... Te gustaría emplearte en algo mejor. - ¡Pos claro! - ¿Cuantos años tienes? - Voy a cumplir diecinueve.
Sólo me dieron sus cuidadores unos minutos para charlar con usted, sin embargo, todo ha sido fantástico doña Monalisa y me gustaría permanecer un rato más, pero creo que están a punto de cerrar el museo y tengo que despedirme.
Este hombre, que es uno de los mejores grabadores del mundo, es argentino, y trabajó 14 años en la Casa de Moneda, hace 21 años que se fue del país, hoy trabaja en Suiza, donde hacen la plata de todo el mundo. En fin, el hombre además de bueno… pero algún día te vamos a recuperar me parece, me gustaría que volvieras a la Argentina.
El asunto es muy simple, en verdad, y no tengo duda que podremos manejarlo suficientemente bien nosotros solos; pero he pensado que a Dupin le gustaría conocer los detalles del hecho, porque es un caso excesivamente singular.