Ejemplos ?
-gritó el viejo duende-. Acabo de procurarles una madre, y ustedes pueden elegir a la que les guste de las tías. Pero los jóvenes replicaron que preferían pronunciar un discurso y brindar por la fraternidad.
Sin embargo, no me canso de decir públicamente que es permitido a cada uno en particular, después de haber examinado las leyes y las costumbres de la república, si no está satisfecho, retirarse a donde guste con todos sus bienes; y si hay alguno que no pudiendo acomodarse a nuestros usos, quiere irse a una colonia o a cualquiera otro punto, no hay uno entre vosotros que se oponga a ello y puede libremente marcharse a donde le acomode.
Lo que van es a criticarnos más y no a venir a ayudarnos a resolver el problema; por lo tanto, aunque no nos guste, aunque sea doloroso, en este momento tenemos sencillamente que aceptar el juego en los casinos.
Sólo así, esta nueva versión curricular que pretende la esperada articulación, coherente, transformadora y creativa de la educación mexicana, podrá reconocerse por sus frutos, aunque a muchos demagogos educativos esta aseveración les parezca bíblica y no laica. (No guste, “no like”.) APRENDER A LEER ENTRE PRÁCTICAS SOCIALES DEL LENGUAJE.
Este dato debería ser irrelevante, ya que si una persona es dañada por estos productos, no debería importar si es de oriente u occidente, pero este dato demuestra que guste o no, todo y todos estamos conectados, y que los problemas que pillan de lejos, al final se nos muestran muy de cerca.
Al desembarcar el vizconde en Valparaíso, monsieur de Sai- llard, que estaba recostado en la borda, le gritó: —Hasta muy pronto, señor de Espinville. -— Hastd cuando usted guste, señor de Saillard— le contestó el vizconde.
Ese mundo ya no existe, quienes antaño eran enemigos enfrentados e irreconciliables hoy son asociados, aliados, amigos, búsquenle la palabra que mejor les guste.
En realidad, no me he encontrado con nadie que le guste estos parajes, y así como yo me formé criterio desde el comienzo, ellos encuentran una clase diferente (o más bien indiferente) de hombre aquí.
Y, como ésta pida a su hija, que sí pedirá, hable a la hermana del fraile que hable a su hermano que hable al confesor, y el confesor a la monja y la monja guste de dar un billete (que será cosa fácil) para el corregidor, donde le pida encarecidamente mire por el negocio de Tomás, sin duda alguna se podrá esperar buen suceso.
La señora quédese con esto, y cuando el señor venga... Mañana, a la hora que guste, yo pasaré a saber la contestación... -¡Oh, oh!
Güeno..., vah'a buscar toditos loh' enamoraos; ai está el mulato Serbiliano, y los dos teros, y Filomeno, lo mesmo que el chueco y Mamerto y Anacleto... Güeno: el rancho va'star solo, ansina que te lo yevás todos, y al que le guste que le prienda; pero con la alvertencia...
Porque, señores, pinto el caso de que uno cualquiera de ustedes va al lugar de ese señor, y tiene tanto dinero como él: por mucho que el lugar le guste, ¿se le ocurrirá regalar un reló para la torre de la iglesia?