hacer

(redireccionado de hacemos)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal
  • locución

Sinónimos para hacer

arreglar

importar

crecer

Sinónimos

habituarse

Sinónimos

fingirse

Sinónimos

hacer por

hacerse con

Sinónimos

poco ha

Sinónimos

Sinónimos para hacer

Ejemplos ?
lunáticos lobeznos transformándose en hombres y mujeres desterrados de un imposible edén. —¿Qué somos...? ¿Qué hacemos...? ¿A qué vinimos a este mundo...?
¡Lástima! - Es triste... ¿y ahora qué hacemos? - Creo que debemos ir a la fábrica de ropa para ayudar a nuestros conciudadanos. No es justo que mientras ellos laboran intensamente, nosotros estemos de holgazanes y comamos igual que ellos, sin merecerlo.
Una historia convencional que ya no puede postularse, la hecha a base de ataques a España y todo lo español, ha mantenido en olvido – para ser lógica – este rasgo, invariable a través del tiempo, de la sociedad montevideana relativo a los temas de instrucción y cultura. Devolverlo a la luz, como lo hacemos, es, pues, procede con justicia al mismo tiempo que enaltecer la memoria de los fundadores.
Así somos nosotros... Esto es lo que hago... lo que hacemos... los hijos de los potentados... los futuros herederos de millones, castillos resplandecientes, iluminados provistos de pedrerías maravillosas, pero abandonados...
Reconocemos el derecho inalienable del pueblo palestino a la libre determinación y al establecimiento de un Estado independiente, reconocemos el derecho a la seguridad de todos los Estados de la región, incluido Israel, y hacemos un llamamiento a todos los Estados para que apoyen el proceso de paz y lo lleven a una pronta conclusión; 64.
Lo cual como así sea, no quisiera que estimes que nos con mente maligna esto hacemos, o con ánimo no bastante ingenuo, el que a ti, que lo pides, provisión de lo uno y lo otro dispuesta ha sido.
- ¡Señores! (había dicho el boticario): la guerra que os hacemos los españoles es tan necia como inmotivada. Vosotros, hijos de la Revolución, venís a sacar a España de su tradicional abatimiento, a despreocuparla, a disipar las tinieblas religiosas, a mejorar sus anticuadas costumbres, a enseñarnos esas utilísimas e inconcusas «verdades de que no hay Dios, de que no hay otra vida, de que la penitencia, el ayuno, la castidad y demás virtudes católicas son quijotescas locuras, impropias de un pueblo civilizado, y de que Napoleón es el verdadero Mesías, el redentor de los pueblos, el amigo de la especie humana....» ¡Señores!
Si no hacemos esto solamente podremos heredar a nuestros muchachos, a nuestras muchachas y a nuestros niños una casa llena de desamparo, de temor, de indolencia, de cinismo, de brutalidad y engaño, donde reinan los señores de la muerte, de la ambición, del poder desmedido y de la complacencia y la complicidad con el crimen.
Por eso en la parte de los considerandos del Decreto, no solamente hacemos mención a la Ley de Trata, sancionada en el año 2008, sino que también hacemos mención a la Ley sobre discriminación y a todos los protocolos internacionales que la Argentina ha suscripto y que el Parlamento ha aprobado, donde, precisamente, se trata y se impone como un principio, como un deber de la sociedad argentina y, por supuesto también del Estado, que es el que representa a esa sociedad, en la lucha contra la trata de personas que, por cierto, desde la sanción en abril del 2008 hasta ahora, hemos rescatado 2.221 personas, de las cuales 1.044 personas lo han sido en los últimos 5 meses.
Lo íbamos a hacer el año pasado, cuando no había elecciones, porque, ¿saben qué?, nosotros no somos de los que hacemos obras 4 o 5 meses antes de las elecciones.
“Ya está preparado, está manifiesto en el cielo el Símbolo de los Jefes. Nosotros no hacemos más que regresar: hemos cumplido nuestra tarea; nuestros días están acabados.
Y para eso amamos con falsedad, compramos lujos y amistades, hacemos perjuicios y daños, nos burlamos del mundo, de este mundo del que estamos hartos, del que despreciamos..