hacendado


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Sinónimos para hacendado

Sinónimos para hacendado

potentado

Sinónimos

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Mientras la mano derecha se apoyaba en el suelo, la izquierda permanecía adherida por la palma a la piel rugosa del pecho. El hacendado, sin hacer caso de las lamentaciones del viejo, asió la mano por la muñeca y tiró de ella brutalmente.
n extranjero que ignorando absolutamente el castellano oyese por primera vez pronunciar, con el énfasis que inspira el nombre, a un gaucho que va ayuno y de camino, la palabra matambre, diría para sí muy satisfecho de haber acertado: éste será el nombre de alguna persona ilustre, o cuando menos el de algún rico hacendado.
Parece que, para estas corridas, el Cabildo comprometió á cada hacendado de los valles inmediatos á Lima para que ob- seqmasen un toro, y natural es suponer que el espíritu de competencia los obligaba á enviar lo mejor de su ganadería.
Así, dice a cierta altura: “ Logré interceptar comunicaciones de un hacendado pudiente y relacionado en Buenos Aires (nos preguntamos, ¿sería Writh?) y de don Juan Castris el Padre Amaro, el Coronel Hereñú y otros, dirigidos a llamar a Artigas contra mí ”.
Conociendo que Otorguez trataba de ponerse en estado de atacarme, en la diligencia que hacía para proveerse de caballada, pues esto era lo único que le faltaba, y lo único que hacía respetable mi perpetua fuerza, envié a don Juan Suárez, hombre de mi confianza y Comandante del pueblo del Arroyo de la China, a comunicar mi estado al Gobierno de Santa Fe, y a las pocas horas volvió diciéndome que el hacendado pudiente, de quien he hecho mención, le brindaba con el mando de setecientos hombres que tenía emboscados para unirse todos a Otorguez, prenderme con fuerza .
También Mendiburu en su Diccionario Histórico consagra un artículo a don José Hurtado y Villafuerte, hacendado en Arequipa, quien por los años de 1510 domesticó un cóndor, el cual se remontó hasta la cumbre del más alto cerro de Uchumayo, llevando encima un muchacho, y descendió después con su jinete.
La Iglesia fulminó excomunión mayor contra el hacendado, en la que se mandaba derribar las paredes del patio donde fue escarnecido el capellán y que se sembrase sal en el terreno, amén de otras muchas ritualidades de las que haremos gracia al lector.
Como entre ambos no había secretos, confió un día el hacendado de Poruma a su compadre que había vendido una gruesa partida de botijas de aguardiente, y recibido por ella ocho mil duros en onzas de oro, las mismas que, resguardadas del sol y viento, tenía encerradas en el fondo de la petaca.
Viajando por uno de los valles de este territorio, encontrose con el propietario de una hacienda de viña, quien lo invitó a visitar su fundo. Aceptó Escoto, y recorriendo una de las bodegas díjole el hacendado: -Mire vuesa merced en este depósito una fortuna perdida.
Pero, a pesar de todo, en su rostro había una expresión de temor, de azoramiento que, de pronto, a la vista del cepo: una larga barra de hierro con sus correspondientes anillos colocada horizontalmente en un rincón de la celda, se convirtió en un loco terror, y sin poder contenerse gimió, dirigiéndose a son Simón Antonio: -¿Qué va a hacer conmigo, señor amito? Por toda respuesta, el hacendado puso su gruesa mano sobre el hombro del viejo y le dijo: -A ver, quítate la manta.
En el interior, un plano del pueblito, otro del partido, varios proyectos de iglesia y de escuela, estas aspiraciones natas de toda población naciente, irrealizables siempre, por falta de fondos, adornaban las paredes de la sala, con avisos para el pago de la contribución y de las patentes; en la mesa, un escribiente extendía una guía, ese documento de dos filos que, bajo pretexto de proteger los intereses legítimos del criador, se ha vuelto instrumento de su despojo, al buscar en él las municipalidades despilfarradoras, una elástica fuente de recursos, y cuya fácil falsificación permite a los empleados infieles aliarse con audaces cuatreros, para saquear, por otro lado, la propiedad del hacendado.
¿Qué costaría á cada hacendado establecer en su fundo una institución, que tuviera por objeto combatir el vicio de la embriaguez y estimular con eficacia la virtud del ahorro?