hacienda

(redireccionado de haciendas)
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  • sustantivo

Sinónimos para hacienda

heredad

Sinónimos

hacienda pública

Sinónimos

Ejemplos ?
Creo que la cuenta no es exacta enteramente, y desde luego apodero a don Carlos Gutiérrez, amigo mío, para la revisión de las cuentas; y quiero que mi esposa, copiándole esta cláusula le escriba para ello y logre así, deshipotecar las tres fincas o haciendas, afectas a este pago vendiendo una o dos de ellas para la cancelación.
A esto se llegaba que, desesperando de la caridad de los ciudadanos, le era forzoso defenderse con el miedo; y para que le temiesen todos, el conocimiento de las causas de muerte determinaba por sí solo, sin consejos, y por esto podía dar muerte, desterrar, quitar las haciendas, no sólo a los sospechosos y a los que aborrecía, sino a aquéllos en quien no había otra causa sino tener qué les pudiese quitar.
Vuelve a Venezuela y en 1807 está pleiteando por sus haciendas o viviendo en Caracas en un ambiente refinado, muy cerca del gobernador, de quien era gran amigo.
Cierto era que los poderes de los comisionados por indicación del Cabildo de Buenos Aires los facultaban para la transacción sólo con Montevideo y siempre que se obtuviera el reconocimiento de la autoridad de la Junta Grande en todo el territorio de la Banda Oriental que no entraba en la jurisdicción de dicha ciudad, pero aún asimismo, ¿se justificaba como necesaria la entrega al poder de Elío, de vidas y haciendas de los patriotas comprometidos en la revolución que radicaban dentro del límite de su gobierno?
Muchos huyeron a los más inaccesible de sus montañas, prefirieron habitar en las grutas en compañía de las fieras, que avecindarse con sus inicuos verdugos; otros en su desesperación se dejaron miserablemente morir; y otros, en fin, no acaso los menos afortunados, fueron repartidos en las haciendas de los españoles y forzados a trabajar con más rigor que si fueran esclavos.
¿Su sacrificio generoso de vidas y haciendas durante siete meses que duró la campaña merecía acaso la compensación de un pacto que les quitaba hasta el derecho de seguir combatiendo?
Los demás impuestos, tasas y contribuciones especiales que se les asigne por ley nacional, con el fin de promover el desarrollo de las haciendas públicas estadales.
La reforma agraria en su última etapa, la que estamos viviendo, no será ya la infecunda teoría de completar los miserables jornales de los peones de las haciendas, sino que significa la producción agrícola del país en manos de los campesinos organizados y técnicamente preparados, para transformar desde su fondo la estructura semifeudal de la Patria Mexicana.
¿A dónde iba la insurrección en camino? ¿Para qué fin era propio el sacrificio de vidas y haciendas que exigía? Digámoslo con sinceridad: cuando los campesinos de nuestra “Banda” se lanzaron a la aventura heroica que andando el tiempo, terminaría en la gloria de la emancipación, no se preguntaron nada de eso, ni llevaban el pensamiento unificado por ninguna idea nueva y superior de justicia o igualdad; ni el vuelo de sus aspiraciones comunes iba más lejos – para el caso de la victoria – del límite normal autorizado por el régimen de colonia.
Junta de guerra para tratar y poner inmediatamente en ejecucion los medios que se adapten a la defensa de esta Provincia, que en prueba de su fidelidad al REY esta pronta á sacrificar las vidas y haciendas de sus habitantes por la conservacion de los dominios de S.
Y, luego, el Depositario General, Diego Navarrete del Castillo, dijo: que, en conformidad del nombramiento que se le hizo de Alférez Mayor, acudió a la obligación de dicho oficio y por estar con intento de hacer ausencia de esta Ciudad a sus haciendas y otras partes, pidió al dicho Cabildo licencia para ello y que se le entregue el Real Estandarte al Propietario; y, entendido por el dicho Cabildo, dijeron que se haga como lo pide.
(Todos), juntos para tratar cosas tocantes al bien de la República, se trató y dispuso lo siguiente: En este Cabildo se hizo presentación por dicho Procurador General de una Provisión del Excelentísimo Señor Virrey de este Reino y por ella se sirvió de confirmar las tierras, hatos de vacas, estancias y demás haciendas, sobre que se hizo la composición con Su Majestad por el Cabildo de esta Ciudad, en nombre de sus Vecinos, en tres mil quinientos patacones, que por estar pagados comete Su Excelencia (y) al dicho Gobernador Diego de Castro, Corregidor que al presente es o al que fuere, dé posesión de dichas tierras y a los interesados en ellas, como en dicha Provisión de contiene.