henchir


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para henchir

hartarse

Sinónimos

Ejemplos ?
22 Cuando fuere lleno su bastimento, tendrá angustia: Las manos todas de los malvados vendrán sobre él. 23 Cuando se pusiere á henchir su vientre, Dios enviará sobre él el furor de su ira, Y harála llover sobre él y sobre su comida.
no hay llama que encienda nuestra apagada juventud: escaso de fuerza ya, es inútil que pretenda henchir la pipa ni apurar el vaso; lo que te cuento es sólo una leyenda, mas que te prueba que la vida mía hechiza por doquier la poesía.
Guardan para ella todo lo mejor que tienen: el vestido más rico y el más sabroso alimento. Abren de par en par las puertas a sus huéspedes, que llegan a henchir la casa.
Tascan espumoso el freno impacientes los bridones, henchir queriendo su seno con los belicosos sones de que el aire tragan lleno.
Aquellos pobres del pueblo, a los cuales la pobreza y necesidad constriñe a buscar algo para henchir el vientre, sin escoger manjares, andaban tomando de la carne de aquellos animales que por allí estaban para hartarse.
Stammler y Cohen, cada cual según su humor, han intentado vanamente henchir de materia esas formas vacías que son en Kant lo bueno y lo justo.
Por causa tal de pastoriles cuevas sacó y le dio el Imperio a Maximino; y antes hizo nacer Creonte en Tebas, o a Mecencio le dio el pueblo agilino, que hizo con sangre humana henchir las glebas.
¡Oh, cómo conviene despertar la risa en estas ocasiones!, ¡y cómo se debe henchir de deleite el ánimo cuando en su quietud contempla los errores ajenos!
Se utilizaban varias unidades, sin embargo la más común para el registro y cálculo de áreas agrícolas era el Tlalcuahuitl cuadrado Términos aproximados los define Alonso de Molina al hacer traducciones aproximadas: tlaoctacatiloni peso o balanza, o el posible hibridismo español de pexohuía (henchir o rebosar).
Uno, cuyo nombre moderno es Henchir Bourgou, ha sido descubierto en las proximidades de Midoun, en el centro de la isla: se encuentran vestigios (llamados "Rocas de Bourgou") de una gran ciudad que data del siglo IV a.d.C., marcados por la abundante presencia de cerámica y de un imponente mausoleo perteneciente probablemente a un miembro de una familia real numida.
En el año 1564 era ya ingeniero consumado, y por este tiempo se principiaban las fortificaciones de Taranto, dirigidas por el Comendador de Malta, y Collado examinando con atención el sitio donde estaban los cimientos, encontró que el peñasco era sumamente débil, por tener debajo mas de 40 palmos de greda, y habiéndolo comunicado se abandonó la obra por Felipe II de España, gastando en henchir los cimientos 12.000 ducados, pruebas evidentes de la exactitud, práctica y talentos de Collado.
Hacer vela para un punto. Dirigirse hacia dicho punto. Henchir una vela todo su palo y vergas. Llenar u ocupar toda el área formada entre los cuatro penoles de las dos vergas que la sujetan, hallándose éstas en su lugar correspondiente o izada cada una en su respectivo palo.