hermosear

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  • verbo

Sinónimos para hermosear

Ejemplos ?
12 El escarnecedor no ama al que le reprende; Ni se allega á los sabios. 13 El corazón alegre hermosea el rostro: Mas por el dolor de corazón el espíritu se abate.
Antes que al harén viniera »Prisionera »Fui querida de Ismael; »Amurat ora es mi dueño, »Mas mi sueño »Se hermosea con aquél.» Calló y en el mismo instante Sobre la pérsica alfombra Se dibujó larga sombra Con barbas y con turbante.
El hombre rico se hace en seguida gran conocedor de las bellas artes y de la literatura, y las protege, remedando á Lorenzo el Magnífico y á Mecenas; adorna y hermosea su patria con soberbios monumentos, como Herodes Atico, y hace, por último, otros cien mil beneficios.
uce del alba el resplandor primero, y ya ante el claro tocador se aliña Rosaura, hermosa, presumida niña que el día en ataviarse gasta entero; y, como enamorada de sí propia, en su beldad se ufana y se recrea, y en el cristal luciente que la copia atenta ve el peinado y la presea que más el blanco rostro le hermosea: De frente ora contempla su hermosura, ora entre dos espejos su espalda o su perfil mirar procura, de cerca ya se mira, ya de lejos; y cuanta airosa artística postura y ademán elegante la Trinidad enseña de las Gracias su vanidad ensaya y los apura ante el amigo espejo adulación pidiéndole y consejo.
X A LICIA Si bebieras, Licia, en las fuentes del remoto Tanais y estuvieses casada con un escita cruel, no dejarías de llorar viéndome tendido a tus umbrales, víctima del Aquilón furioso. ¿Oyes el estrépito con que los vientos mueven las puertas y sacuden los árboles del jardín que hermosea tu mansión?
Tú elevas de entre las flores perfumadas auras suaves, tú das trinos a las aves que despiertan con tu albor: tú traes, de las sueltas ráfagas en las alas invisibles, los ruidos incomprensibles del eco murmurador. Tú traes en tu luz templada que los álamos platea, la palidez que hermosea la beldad de la mujer.
Obsequios, galanterías, todo género de rendidas finezas, no daban resultado alguno. Sarito había olvidado la risa que le cavaba hoyuelos, la benigna acogida que hermosea la faz con un nimbo de gozosa irradiación.
La pasionaria perdería su valor simbólico; y hasta el amor al novio ó al marido ó al amante, que ella combina siempre con el presentimiento de deleites inmortales, y que idealiza, hermosea y ensalza con mil vagos arreboles de misticismo, se convertiría en cualquiera cosa, bastante menos poética.
¿Ves de enfermiza palidez cubrirse la endibia en honda estancia prisionera? ¿Ves en la zona do a torrentes de oro derrama el sol su luz, cuál hermosea florida pompa el oloroso bosque?
Tú el enramar las lanzas has mostrado; Tú diste a Baco el culto placentero; tú de tu campo todo y compañía la hermosura füiste y bien entero; Ansí como del olmo es alegría la vid, y de la vid son las colgadas uvas, y de la grey el toro es guía; Cual hermosea el toro las vacadas, como las mieses altas y abundosas adornan y enriquecen las aradas.
El arbolado nuevo, cipreses y sicómoros, no ha adquirido todavía el frondoso porte que tanto hermosea algunos camposantos modestos.
Entonces se desbarata el maléfico hechizo: el silencio y el reposo de muerte se truecan de súbito en movimiento, música, agitación y vida. Como si fuesen á celebrarse divinas bodas, todo se entapiza y hermosea.
Sotomayor sentía desenvolverse ante su vista el cuadro de su juventud primera, que al compás de los latidos de su pecho, le ofrecía el recuerdo de sus amores, el fuego tormentoso al par que deleitable, la felicidad incomprensible, los sinsabores ahuyentados por una sonrisa o por beso celestial, aquel llanto que no surca la mejilla, porque como el manso arroyuelo, hermosea el prado cual Cristalina sierpe, y fecundiza las flores con su agua pura.
¿Por qué no creer regocijado lo que deseaban mis votos? Que el lucero de la mañana que hermosea el firmamento me traiga cuanto antes este día en su veloz carrera.
¡El día que se cuelgan los aretes de filigrana y se atan el «dengue» con las cintas de seda! No sé si ellas son realmente tan guapas, o es que las hermosea la Naturaleza, que lo embellece todo.
Entre ellas, las plantas tienen la semejanza o propiedad común con los sentidos de sustentarse y crecer; y aunque éstas y todos los objetos corpóreos tienen sus causas secretas en la naturaleza, no obstante, por sus formas y varias apariencias con que se hermosea la visible fábrica del Universo, abren camino a los sentidos para que las vean y sientan, de suerte que, en vez de ser incapaces de conocimiento, parece que quieren en cierto modo darse a conocer.
Y pues que ansí te place, aquí sentarme, a la sombra que el Céfiro menea, quiero, y es mejor, allí llegarme Al canto de la cueva, que rodea, cual ves, con sus racimos volteando silvestre vida en torno, y hermosea.