hinchar


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • pronominal
  • verbo

Sinónimos para hinchar

inflarse

Sinónimos

inflar

Antónimos

exagerar

Sinónimos

Antónimos

envanecerse

Antónimos

Ejemplos ?
Asegurar el aparejo: moderar la vela; tomar rizos, o hacer otras maniobras convenientes para evitar averías en un viento duro o temporal. Hinchar el aparejo, (el viento); lo mismo que hinchar una vela.
Un émbolo bombea oxígeno comprimido dentro de un tanque a cierta presión, donde se mantiene hasta que es requerido para ciertas acciones tales como hinchar llantas o apoyar el empleo de herramientas neumáticas.
Los ejemplares sólidos, independientemente de si la superficie está oxidada o no, no permitirán a los disolventes acuosos infiltrarse e hinchar el material.
También estaba tu viejo; empezaron a hinchar y lo que consiguieron fue que hicieran un recurso de habeas corpus por nuestras vidas.
Tan fácil les parece a vuesas mercedes hinchar un perro?, decía el loco de Cervantes; y ¿tan fácil les parece a vuesas mercedes hinchar dos columnas de la revista todos los domingos?, puedo decir yo con más razón.
A.M.C.: Yo me acuerdo que le comentaba a Mario Delfino (que nos turnábamos: una vez dormía él con el colchón en el suelo, porque en la celda había una losa nomás donde entraba un colchón), que para que fuera la felicidad completa: “lo único que falta es que no vengan a hinchar los de los servicios y podamos dormir toda la noche”.
la plácida hora llegó de la pesca, y al alma refresca la bruma del mar. ¡Partamos, que arrecia sonora la voz indecisa del agua, y la brisa comienza de prisa la flámula a hinchar!
Aunque las musas no tienen ciclo legendario propio, sí se les atribuyen algunos mitos menores: Marsias era un pastor frigio (en otras versiones, un sátiro) que desafió a Apolo a un concurso de música. Había encontrado un aulos inventado por Atenea que ésta había tirado porque le hacía hinchar sus mejillas.
Por lo general, el corazón del hombre no puede tener de otra forma noticia de sí mismo, si no le dijera y declarara sus fuerzas, examinándole y preguntándole en cierto modo la tentación, no con palabras, sino con la misma experiencia; y si en tal caso reconoce la merced de Dios, entonces es santo, entonces se fortalece con la firmeza y fortaleza de la gracia, y no se deja hinchar con la vanidad de la arrogancia.
6 Empero ellos estaban esperando cuándo se había de hinchar, ó caer muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, mudados, decían que era un dios.
19 Y el sacerdote la conjurará, y le dirá: Si ninguno hubiere dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido á inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición: 20 Mas si te has descarriado de tu marido, y te has amancillado, y alguno hubiere tenido coito contigo, fuera de tu marido: 21(El sacerdote conjurará á la mujer con juramento de maldición, y dirá á la mujer): Jehová te dé en maldición y en conjuración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová á tu muslo que caiga, y á tu vientre que se te hinche; 22 Y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y hagan hinchar tu vientre, y caer tu muslo.
Y en su cólera sacudió las aguas, que se convirtieron en montañas. -A ti, añadió el mar, pues te obliga a mover las aspas de un molino y a hinchar las velas de un buque.