holgado


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  • adjetivo

Sinónimos para holgado

Ejemplos ?
Miren cómo alegran el camino la acansinada recua; el arriero que dormita delegando su misión en el liviano; la galera que cruje amenazando romperse en las desigualdades del terreno; algún que otro poderoso de los caseríos próximos, que pregona lo holgado de su vivir merced a lo flamante de su indumentaria y a lo bien enjaezada que luce la fuerte cabalgadura...
Verdad que ello no era merito- rio para aficionado á las letras, á quien, por esos días, venía el tiempo más holgado que los calzones del cura de Puquina, que medían tres varas de.
De pronto Fernando se detuvo sorprendido. Ahora estaba vestido al modo oriental, con un holgado albornoz de verticales rayas negras y amarillas.
Finalmente, tan desgraciado es el culo que siendo así que todos los miembros del cuerpo se han holgado y huelgan muchas veces, los ojos de la cara gozando de lo hermoso, las narices de los buenos olores, la boca de lo bien sazonado y besando lo que ama, la lengua retozando entre los dientes, deleitándose con el reír, conversar y con ser pródiga y una vez que quiso holgar el pobre culo le quemaron.
El se levantaba, ella se asomaba a la ventana para verle salir; y se apoyaba de codos en el antepecho entre dos macetas de geranios, vestida con un salto de cama que le venía muy holgado.
Y sabedor de que su amigazo Palacios no andaba tan holgado como él, le convidaba, y acompañaba el obsequio con cigarros de primera y licores alquitarados por el tiempo.
20 Mira, oh Jehová, que estoy atribulada: mis entrañas rugen, Mi corazón está trastornado en medio de mí; porque me rebelé desaforadamente: De fuera deshijó el cuchillo, de dentro parece una muerte. 21 Oyeron que gemía, y no hay consolador para mí: Todos mis enemigos han oído mi mal, se han holgado de que tú lo hiciste.
Yo creí que las mujeres se morían cuando se volvían dueñas, y que las dueñas no tenían de morir, y que el mundo está condenado a dueña perdurable que nunca se acaba; mas ahora que te veo acá, me desengaño, y me he holgado de verte, porque por allá luego decimos: .
¿Dónde está el cura? preguntó Madame Bovary a un chiquillo que se entretenía en sacudir el torniquete de la puerta en su agujero demasiado holgado.
Mi padre me ha traspasado sus molinos, por lo que soy más rico que tú. -Pero me aguarda a mí un futuro más holgado -respondió su rival, vehementemente-.
"Creo haberle dicho a usted que el juez era un hombre alto y robusto, de ojos saltones y miembros pesados. Pero ahora, su piel, como un traje excesivamente holgado, colgaba sobre la agobiada percha de su osamenta.
El fardo, el grueso fardo, se zafó del lazo como de un collar holgado saca un perro la cabeza; y cayó sobre el hijo del tío Lucas, que entre el filo de la lancha y el gran bulto, quedó con los riñones rotos, el espinazo desencajado y echando sangre negra por la boca.