impúdico

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Búsquedas relacionadas con impúdica: impudor
  • adjetivo

Sinónimos para impúdico

desvergonzado

deshonesto

Ejemplos ?
Frutos seguía en el suelo retorciéndose; de repente se levanta y torna a caer; en impúdica rebujina se revuelca, haciendo apartar la gente y tropezando con los muebles; algunos van a cogerla, y los rechaza a puñetazos, a patadas y mordiscos.
Me alegra oír al uno pedir a voces vino, mientras que su vecino se cae en un rincón; y que otros ya borrachos, en trino desusado, cantan al dios vendado impúdica canción.
¡A eso le llaman los hombres sabiduría, a representar farsas y a andar sobre dos pies! »¡Y es claro, el perro que se pone en dos pies va enseñando impúdica, cínicamente, sus vergüenzas, de cara!
Al verla, Serapion se enfureció: – ¡Ah! ¡Estás aquí demonio, cortesana impúdica, bebedora de sangre y de oro! –y roció de agua bendita el cuerpo y el ataúd sobre el que dibujó una cruz con su hisopo.
Por otro lado, si el contrato había sido omitido, y sin él una mujer había aceptado un amante, entonces, no importa cuán grande fuese su amor, no importa cuán adecuada fuese su unión en cada aspecto natural, la mujer era tachada de impúdica, impura, y abandonada y consignada a vivir la muerte de la ignominia social.
Cuando hubo bebido, cogió a mi hermana, la colocó sobre el lecho y derramó sobre las nalgas y el ojete entreabierto los chorros de la impúdica simiente que habían hecho hervir los impuros detalles de su repugnante manía.
Él, suspirando dolorosamente repetidas veces, exclamó: «No he podido soportar más tiempo la abominable y criminal conducta de su impúdica esposa y he huido para no ver tal espectáculo.
Y entre el murmullo de la fiesta impura, Los licores, los gritos y el vapor, Alzábamos a impúdica hermosura Himnos ardientes de encendido amor.
La gente pudiente; la gente impudiente; la púdica y la impúdica; la poderosa o la caída; la famosa y la infame, todos, son sujetos de la temática de los chismosos que cual parásitos, rémoras, “paparazzi”, moscas, se adhieren a quienes disfrutan de tales bocadillos.
Obra de ellos es el molinismo, que levantó en España el jesuita Molina; obra de ellos se dice que es la secta impúdica de los mamilarios; suscitada en Italia por el jesuita Benzi; y finalmente, obra de jesuitas es el probabilismo, ú arte de trampear la ley de Dios.
Y lo creen de manera tan impúdica que no vacilan en publicar, como la cosa más natural del mundo, las circunstancias casi universalmente ya aceptadas en que lo ultimaron después de haber sido herido gravemente en combate.
¿Hubiera dicho ningun rey: "el terror del rey es como el rugido del leon?" De esta manera habla un súbdito, ó un esclavo al que hace temblar la cólera de su señor. ¿Habría hablado Salomon tanto de la muger impúdica?