imprudente


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Ejemplos ?
En unos es el excesivo amor al Norte la expresión, explicable e imprudente, de un deseo de progreso tan vivaz y fogoso que no ve que las ideas, como los árboles, han de venir de larga raíz, y ser de suelo afín, para que prendan y prosperen, y que al recién nacido no se le da la sazón de la madurez porque se le cuelguen al rostro blando los bigotes y patillas de la edad mayor: monstruos se crean así, y no pueblos: hay que vivir de sí, y sudar la calentura.
Abriose entonces el rastrillo, y asomose la punta de una larga nariz, que sentaba sus reales entre los hundidos ojos y la hundida boca de una vieja más fea que el Mengue. -¿Qué se ofrece, imprudente alborotador?
-continuó Angustias, así que se hubo serenado-, que desde hoy cesará la absurda situación creada por la imprudente generosidad de usted.
Preguntaba el conde un dia A solas á su condesa, ¡Bien sabe Dios que me pesa Mirar tu melancolía! Si tal vez por un descuido, Imprudente ó no advertido, Vida mia, te ofendí, Perdon de hinojos te pido: Sino ¿que te aqueja, dí?
Por el hecho de estar especificados como “Vascos”, ¿no eran también españoles-Isabelinos o Carlistas-en su gran mayoría los “Cazadores” del Coronel Brie? ¿Y no les tocaba entonces en parte, reaccionar contra el imprudente intento de humillar públicamente a su Nación?
Y entonces, el infeliz inexperto e imprudente que tenía la desgracia de ver la función desde las astas del animal no debía esperar auxilio alguno de parte de la nobleza, que tenía por vil y degradante salvar la vida de un plebeyo.
Del despotismo el horroroso bando; la vil superstición, la intolerancia la sanguinosa espada blandeando; la feroz anarquía que la Francia corre, y tala y asuela; cual abrasa celeste rayo la suntuosa estancia de reyes, junto con la humilde casa del pobre labrador, y vuela ardiente, consumiéndolo todo por do pasa. ¿Qué haces? ¿Dó te despeñas, imprudente pueblo? ¿La libertad sin moral quieres?
¡Hijo de mi alma! La «pícara» no sabía qué hacer. Sin duda había sido imprudente. Debió dar la noticia así, más poquito a poco...
Sería, pues, imprudente mezclarnos a las vici­situdes de su política o entrar en las alternativas y choques in­herentes a su amistad o enemistad sin tener nosotros un interés directo.
No me detendré en esto. ¡Oh, qué razón tiene Job, y cuán imprudente es aquel que no llega a un pacto con sus ojos! Levanté casualmente mi cabeza, que hasta entonces había tenido inclinada, y vi ante mí, tan cerca que habría podido tocarla –aunque en realidad estuviera a bastante distancia y al otro lado de la balaustrada–, a una mujer joven de una extraordinaria belleza y vestida con un esplendor real.
Voy a juntarme con él; dentro de unos días embarco en Cádiz. Allá nos casaremos. Perdonen si estuve imprudente. ¡Y que les vaya bien, y tengan felices Pascuas!
Este imprudente comunicado en xxxxx fue una alerta para Gran Bretaña, (Comunicación del Agregado Naval en Londres) (Anexo II/24), pese a que el ex canciller aclaró durante su visita del 03-MAR-82 a Brasil que los medios a que hacía referencia el comunicado eran, por supuesto, los contemplados por la Carta de las Naciones Unidas.