inaccesible


También se encuentra en: Diccionario.
  • adjetivo

Sinónimos para inaccesible

Ejemplos ?
Empecemos por decir que sin una sola vía de verdadera comunicación con el resto del mundo, y a cinco leguas de distancia de la carretera nacional, era punto menos que inaccesible al trato de la moderna civilización.
El pequeño puerto, casi inaccesible antes a las anchas pescadoras, se había reformado, penetrando ya en él buques de muchas toneladas; y sobre el muelle en que únicamente se pesaba el pescado fresco en modesta romana, crujían las grúas y se revolvían con dificultad carros, básculas y trabajadores.
Suave Patria: te amo no cual mito, sino por tu verdad de pan bendito, como a niña que asoma por la reja con la blusa corrida hasta la oreja y la falda bajada hasta el huesito. Inaccesible al deshonor, floreces; creeré en ti mientras una mexicana en su tápalo lleve los dobleces de la tienda, a las seis de la mañana, y al estrenar su lujo, quede lleno el país, del aroma del estreno.
Depurado mi ser de todo sentimiento humano e inaccesible a toda emoción que no venga de alguna verdad, desconocida de los hombres y entrevista por mí, en el apaciguamiento de la vejez y con la serenidad que dan los sueños realizados, al morir, nada más, sobre mi cadáver todavía tibio, comenzará a formarse la leyenda que me haga aparecer como un monstruoso problema de psicológica complicación ante las generaciones del futuro.
Está dentro de un mundo poético inaccesible, donde ni alcahueta imaginación, ni la fantasía tienen entrada; planicie con los centros nerviosos al aire, de horror y belleza aguda, donde un caballo blanquísimo, mitad de níquel, mitad de humo, cae herido de repente con un enjambre de abejas clavadas de furiosa manera sobre sus ojos.
Por otra parte, como esa indigencia de lo divino no se siente sino en conjuntos determinados y favorables, no puede pertenecer de suyo a la esfera de la conciencia; al principio yace sepultada bajo la conciencia, o, para emplear un vocablo tomado de la filosofía moderna, en la subconsciencia, donde también su raíz permanece escondida e inaccesible.
Por el lado de los Fernández vienen la frialdad pensativa, el hábito del orden, la visión de la vida como desde una altura inaccesible a las tempestades de las pasiones; por el de los Andrades, los deseos intensos, el amor por la acción, el violento vigor físico, la tendencia a dominar los hombres, el sensualismo gozador.
Aquello que a esta coerción se sustrajera sería también inaccesible para el segundo sistema y quedaría abandonado en seguida en obediencia al principio del displacer.
No se le conocía más familia que un hermano menor, un bala perdida, jugador y borracho, que rodaba no se sabe por dónde. Y el carácter enteramente ideal de su gran aspiración la elevaba, prestándola radiaciones y luces de belleza inaccesible.
Un cultivo intelectual emprendido sin método y con locas pretensiones al universalismo, un cultivo intelectual que ha venido a parar en la falta de toda fe, en la burla de toda valla humana, en una ardiente curiosidad del mal, en el deseo de hacer todas las experiencias posibles de la vida, completó la obra de las otras influencias y vino a abrirme el oscuro camino que me ha traído a esta región oscura, donde hoy me muevo sin ver más en el horizonte que el abismo negro de la desesperación y en la altura, allá arriba, en la altura inaccesible, su imagen, de la cual, como de una estrella en noche de tempestad, cae un rayo, un solo rayo de luz.
Emma no refunfuñaba, como antes, por ir a pasear por el jardín; lo que él proponía era siempre aceptado, aunque ella no adivinase sus deseos, a los que se sometía sin decir palabra; y cuando León le vela al lado del fuego, después de cenar, con las dos manos sobre el vientre, los dos pies sobre los morillos de la chimenea, las mejillas rosadas por la digestión, los ojos húmedos de felicidad, con la niña que se arrastraba sobre la alfombra, y aquella mujer de fina cintura que por encima del respaldo del sillón venia a besarle en la frente, se decia: ¡Qué locura!, y ¿cómo llegar hasta ella? Le pareció, pues, así tan virtuosa a inaccesible, que abandonó hasta la más remota esperanza.
Estos deseos inconscientes representan para todas las aspiraciones anímicas posteriores una coerción a la que tienen que someterse, pudiendo esforzarse en derivarla y dirigirla hacia fines más elevados. Un gran sector del material mnémico permanece también inaccesible a la carga psíquica preconsciente a causa de este retraso.