Ejemplos ?
Y al propio Bruto y a Casio, Popilio Lena, varón del orden senatorio, hablándoles inclinado al oído, les dijo: "Yo deseo por vosotros que ejecutéis con las manos lo que tenéis cerrado en los corazones; yo os aconsejo que no lo dilatéis, porque el silencio dura poco".
Jóvenes Como viuda la vid que en el desnudo campo nace nunca ella se eleva, nunca benigna uva cría, 50 sino su tierno cuerpo doblegando a su inclinado peso ya, ya toca con la raíz lo más alto de su flagelo; a ella no hay un agricultor, no hay que la honre un novillo: mas si acaso la misma ha sido a un marido olmo uncida, muchos agricultores a ella, muchos novillos la honraron: 55 así la virgen, mientras intacta sigue estando, mientras, descuidada envejece.
El hombre que monta- Y ba el caballo, al llegar al río, desmontó posiblemente para beber, y cuando estaba inclinado de cara sobre el agua, probablemente la boa se dejó caer de la rama de un árbol sobre él, lo trituró entre sus anillos y después se lo tragó.
Cual en el vértice de un aéreo monte, perlúcido, un río brolla de su musgosa piedra, el cual, cuando desde un inclinado valle en picado llegó rodando, por mitad su camino transita de un denso pueblo, 60 dulce alivio para el viandante cansado en su sudor, cuando el grave estío los abrasados campos quebraja; e igual que en un negro tornado lanzados unos navegantes, más lenemente soplando un aura favorable les viene ya cuando su plegaria de Pólux, ya de Cástor han orado: 65 tal fue para nos de Alio el auxilio.
“La política de Colombia, a la que ahora puede agregarse la fuerza del Perú, para la gente de aquí parece acusar una gran tendencia a un sistema militar dominante; como tal, este gobierno no se siente inclinado a contraer el compromiso de vincularse con ellos en forma que podría, en el futuro, autorizar una intervención en sus asuntos propios”.
En efecto, ambos jóvenes habían visto caer el guante cerca de sus pies; ambos se habían inclinado con igual presteza a recogerle, y al incorporarse, cada cual lo tenía asido por un extremo.
Precisamente los autores médicos son los que antes se han inclinado a considerar muy escasa y falta de todo valor la actividad psíquica en el sueño, mientras que los filósofos y los observadores no profesionales -psicólogos de afición-, cuyas aportaciones a estos estudios no deben despreciarse, han continuado sosteniendo, más en armonía con las hipótesis populares, el valor psíquico del sueño.
Cuando el éxito de esta clase de análisis me ha enorgullecido durante el día y me siento inclinado a vanagloriarme de los grandes progresos realizados en tal materia, me presenta el sueño, por la noche, aquellos otros análisis en los que fracasé y que no me dan ciertamente motivo ninguno de orgullo.
Pero Carlos no disimulaba nada, le llamaba «mi mujer», la tuteaba, preguntaba por ella a todos, la buscaba por todas partes y muchas veces se la llevaba a los patios donde de lejos le veían, entre los árboles, estrechándole la cintura y caminando medio inclinado sobre ella, arrugándole con la cabeza el bordado del corpiño.
Los dos vagabundos llevan sus pies arrastrando junto al suelo, el cuerpo inclinado sobre el cuello de sus borriquillos sarnosos, un harapo caído sobre la espalda.
Estos tres personajes, el director inclinado sobre unas planillas, el subgerente recostado en una poltrona con la pierna balanceándose sobre el respaldar, y el señor Gualdi respetuosamente de pie junto al escritorio, no respondieron al saludo de Erdosain.
Grandes nubes rojas circulaban frente a sus ojos; el hombre de Ceilán le parecía un gigante inclinado sobre él entre bloques de montañas escarlatas.