indulgente


También se encuentra en: Diccionario.
Búsquedas relacionadas con indulgente: devoto, vigoroso
  • adjetivo

Sinónimos para indulgente

Ejemplos ?
En otro tiempo había escrito cuentos agradables y animados que Clara escuchaba con indescriptible placer, pero ahora, sus composiciones eran sombrías, incomprensibles, vagas, y podía sentir en el indulgente silencio de Clara, que no eran de su gusto.
No diré precisamente que sea necio el decirse uno las cosas a sí mismo, porque al cabo, ¿dónde habían de encontrar ciertos hombres un auditorio indulgente si no hablasen consigo mismos?
Esta opinión es recta si se refiere a una condescendencia razonable que pueda conciliarse con la verdad y con la justicia; es decir, que la Iglesia, con la esperanza comprobada de un bien muy notable, se muestre indulgente y conceda a las circunstancias lo que puede concederles sin violar la santidad de su misión.
En otro sillón estaba sentado un hombrecillo enclenque, de color de aceituna que guardaba una quietud absoluta, inquietante, inverosímil, y por entre aquellos cuatro individuos, de miserable y dolorosa apariencia, se paseaba a grandes pasos por el salón un fantástico personaje, desmesuradamente largo y flaco, de aspecto caricatural, que se retorcía con furia los pelos de larguísimo bigotillo encerado y cuyos gestos sacudidos seguían con indulgente solicitud los ojos de un hombre de treinta años, vestido con refinada elegancia, pero en cuya delicada y hermosa fisonomía, de una palidez extraña, se leían los signos de definitivo e irremediable agotamiento.
No fue tan indulgente la opinión como la ley: además de la declaración de la esposa, había un indicio vehementísimo: la cuchillada que mató a la vieja, cuchillada certera y limpia, asestada de arriba abajo, como las que los matachines dan a los cerdos, con un cuchillo ancho y afiladísimo, de cortar carne.
Quien pudiere así venerar a alguien será rápidamente él mismo digno de veneración. Elige por ello a Catón o si es visto por ti muy rígido, elige alguien de espíritu más indulgente como Lelio.
He hecho tonterías, caballeros --dijo Uriah, mirando a su alrededor con una sonrisa indulgente-, y debo soportar las consecuencias sin quejarme.
¿Dónde está ese público tan indulgente, tan ilustrado, tan imparcial, tan justo, tan respetable, eterno dispensador de la fama, de que tanto me han hablado; cuyo fallo es irrecusable, constante, dirigido por un buen gusto invariable, que no conoce más norma ni más leyes que las del sentido común, que tan poco tienen?
Repuesto el indulgente lector de la sorpresa que le habrá causado tan extraña salutación, llegamos a la escalerilla, cuya puerta nos abre, entre mil reverencias, el sanguinario pedagogo; subimos media docena de toscos escalones, y entramos al fin en una pequeña sala donde nos hallamos al conocido alcalde de los largos colmillos, sentado ante la única mesa que allí hay, y a su derecha, pero de pie y a respetuosa distancia, al alguacil del concejo.
El señor Kuchkin se retorció el bigote, la miró en silencio unos instantes y añadió: -Comprendo su indignación, señorita; pero... hay que ser indulgente.
Había en su mirada una ternura tan profunda por su padre, tanto reconocimiento; me pedía de tal modo que fuera indulgente para juzgarle y que no pensara mal; parecía a la vez tan orgullosa de él, tan abnegada, tan compasiva y tan triste; me expresaba con tanta claridad que estaba segura de mi simpatía, que todas las palabras del mundo no me habrían podido decir más ni conmoverme más profundamente.
Figúrese usted a miss Mowcher volviendo a su casa por la noche, reuniéndose con su hermano, que es como ella, y con su hermana, que también lo es, después de terminar su jornada de trabajo, y quizá entonces sea usted más indulgente conmigo y no se sorprenda de mi pena ni de mi gravedad.