Ejemplos ?
Quejábase un prójimo de haber asistido a un banquete en que eran trece los comensales. -¿Y murió alguno? ¿Aconteció suceso infausto? -¡Cómo no!
En esta dulce alternativa, y en cultivar la correspondencia de los Sabios de su tiempo pasaba este grande hombre tranquilo sus días, quando le arrebató la muerte en el mes de Junio de 1586: año infausto, en que además de otros Sabios, murieron, Pedro Victorio, Marco Mureto, y el Cardenal Perenotto.
Su muerte fue el principio de las desgracias que la sucedieron; y la Nación al llorarlas no podía dexar de lamentar una pérdida, cuyo valor calificaba el infausto éxito de sus grandiosos proyectos.
Un día Como prenda o como joya Brillante en las nobles aras De mi patria victoriosa Cayó, y del ciprés infausto, Que a su sepulcro da sombra, Para padrón o escarmiento Te miras pendiente ahora.
El dolo preside en los consejos de los hombres y no hay fe en los dioses. Para que mi vida sea alabada ha de cambiar mi fama: sea honrado mi sexo, y las mujeres no gozarán, de infausto renombre.
Deseo de honor y su hado infausto sólo lo han traído a Francia al lado de Agramante; y yo que lo amé siempre más que a un hijo, torcer intento lo que el cielo dijo.
Ven, Himeneo, ven; ven, Himeneo.» CORO I «Ven, Himeneo, y plumas no vulgares al aire los hijuelos den alados de las que el bosque bellas Ninfas cela; 795 de sus carcajes, éstos, argentados, flechen mosquetas, nieven azahares; vigilantes aquéllos, la aldehuela rediman del que más o tardo vuela, o infausto gime pájaro nocturno; 800 mudos coronen otros por su turno el dulce lecho conyugal, en cuanto lasciva abeja al virginal acanto néctar le chupa hibleo.
Llegó en esto la morena, los talares de Mercurio calzada en la diligencia de diez argentados puntos, y, viendo extinguidos ya sus poderes absolutos por el hijo de la tapia, que tendrá veces de Nuncio, si distinguirse podía la turbación de lo turbio, su ejercicio ya frustrado le dejó el ébano sucio. Otorgó al fin el infausto abocamiento futuro y, citando la otra parte, sus mismo autos repuso.
ANTO PRIMERO La noche I Habiéndome robado el albedrío un amor tan infausto como mío, ya recobrada la quietud y el seso, volvía de París en tren expreso.
¿Por qué mi infancia en inocentes juegos Brilló contigo, y con delicia mutua Ambos tejimos el infausto lazo Que nuestras almas míseras anuda?
Dudosamente lo pienso: pues si es verdad, no estoy viva, y si viva, no lo creo. Posible es que ha de haber día tan infausto, funesto, en que sin ver yo las tuyas esparza sus luces Febo?
al eco infausto el sentenciado maldijo la madre que como a hijo a sus pechos le crió; y maldijo el mundo todo, maldijo su suerte impía, maldijo el aciago día y la hora en que nació.