infelicidad


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Sinónimos para infelicidad

Sinónimos para infelicidad

Ejemplos ?
Una de las causas de que hubiese tantos chivatos en el país es que había tanta miseria en este pueblo, ha habido tanto mal ejemplo en este pueblo, ha habido tanto gobernante ladrón y sinvergüenza, ha habido tanta impunidad, que yo recuerdo casos de chivatos por miedo, casos de chivatos por infelicidad, de este tipo moralmente sin contextura ninguna, tipo cobarde, que del miedo que les tenía a los soldados de la dictadura pues iba allí a dar una noticia lleno de terror y lleno de miedo.
No ignoro que algunos están persuadidos a que el, sabida de nuestra resolución de defendernos, nos ayudará con copiosos socorros, pero esta esperanza es vana y sin fundamento, porque aunque supongamos y demos por constante que el compadecido de nuestra infelicidad, deseara con las mayores veras socorrernos, díganme: ¿por dónde pueden venir estos socorros?
Y ciertamente, el colmo de la infelicidad es no solamente delectarse en las cosas vergonzosas, antes incluso gustosas para el corazón.; cuando aquello que fue vicio deviene en costumbre, ya ningún remedio es posible.
Pero ella siempre había mantenido la creencia de que los años de la esposa nunca deben exceder a los del marido. ¡Una diferencia de esa clase, frecuentemente, por desdicha, originaba una vida de infelicidad.
Sofocados en su propio infierno no encuentran el apoyo sincero para proseguir. k) Envidia: La tristeza por el bien ajeno explota en la infelicidad de no ser como el que tiene fama y dinero.
Bello es, en el desorden consiguiente a una larga e infortunada emigración, ver unirse en una obra voluntaria y disciplinada de pensamiento activo a los hombres, de todas condiciones y grados de fortuna, de la guerra y del destierro, de los países lejanos y del Norte triunfante sobre la desidia y desaliento que le vienen del continuo trato con la infelicidad de Cuba: y todos, de Jamaica a Chicago, reiterar a su patria, con su confirmación libre del partido de la independencia, la promesa de preparar por ella en el destierro la redención que ella no puede preparar en el miedo, el desmayo y la pasión de su esclavitud.
Iba la compañía llena de rufianes churrulleros, los cuales hacían algunas insolencias por los lugares do pasábamos, que redundaban en maldecir a quien no lo merecía. Infelicidad es del buen príncipe ser culpado de sus súbditos por la culpa de sus súbditos, a causa que los unos son verdugos de los otros, sin culpa del señor; pues, aunque quiera y lo procure no puede remediar estos daños, porque todas o las más cosas de la guerra traen consigo aspereza, riguridad y desconveniencia.
Cuando yo considero que la sabiduría de todos los siglos no es suficiente para componer una ley fundamental que sea perfecta, y que el más esclarecido Legislador es la causa inmediata de la infelicidad humana, y la burla, por decirlo así, de su ministerio divino ¿qué deberé deciros del soldado que, nacido entre esclavos y sepultado en los desiertos de su patria, no ha visto más que cautivos con cadenas, y compañeros con armas para romperlas?
Luego cosa es clara, añadía yo, que debiera uno escoger no tener migaja de razón, si en algo contribuye la razón a nuestra infelicidad.
No les hiciéramos estas objeciones si dijeran que aquellos dioses los habían instituido no para custodia de los bienes temporales, sino para significar los eternos; y así, aunque sucediese perderse por ser cosas corporales y visibles, nada se perdía de aquellos objetos en, cuya significación fueron instituidos, y que se podían renovar y reparar de nuevo para el mismo defecto; pero es cierto que con extraña ceguedad creen que fue posible alcanzar con aquellos dioses, que no podían perecer, que no, pudiese acabar la salud corporal y la felicidad temporal de la ciudad; y así, cuando los manifestamos que, permaneciendo aún salvos sus dioses, les sucedió o el estrago en la salud, o la infelicidad...
Porque si el purificarse perfectamente hace que se olviden de todos los males, y el olvido de los infortunios causa deseo de los cuerpos en los que han de volver a contaminarse con los males, sin duda que la suma felicidad será causa de la infelicidad, y la perfectísima sabiduría causa de la ignorancia, Y la suma pureza causa de la inmundicia.
La vida a quien fatiga el peso de tan grandes y tan graves males, o está sujeta a semejantes casos, por ningún motivo se diría bienaventurada, si los hombres que lo dicen, así como vencidos de los males que les acosan, cuando se dan la muerte, ceden y se rinden a la infelicidad, así vencidos con incontrastables razones, cuando buscan la vida bienaventurada, quisiesen sujetarse y rendirse a la verdad, y no entendiesen que en esta mortalidad debían gozar del fin del sumo bien, donde las mismas virtudes que son a lo menos aquí la cosa mejor y más importante fue puede haber en el hombre, cuanto más nos ayudan contra la fuerza de los peligros, trabajos y dolores, tanto más fieles testigos son de las miserias.