Ejemplos ?
Recordando el precepto de su madre Venus, empieza el dios a borrar poco a poco la imagen de Siqueo, y prueba a inflamar en vivo amor aquel espíritu, por tanto tiempo sosegado, y aquel corazón, ya desacostumbrado de amar.
Entre tanto, por otra parte, en la cual un torrente arrastraba a los lejos rodadas peñas y arbustos descuajados de las riberas, Palante, que veía a sus árcades no acostumbrados a pelear a pie, y que por la fragosidad del terreno había dejado sus caballos volver la espalda ante los guerreros del Lacio, que los acosan, procura, único recurso en aquel apurado trance, inflamar su valor, ora con súplicas, ora con denuestos: "¿Adónde huis, compañeros?
Y ese gusto no era una fantasía, era un furor; no había para él, decía, delicias más intensas, nada podía irritar e inflamar tanto su alma como aquellos excesos.
Finalmente, extasiado, saca de su bragueta un pellejo negro que sacude con todas sus fuerzas; con una mano menea y hunde la otra en el orinal, lleva a ese instrumento que se festeja un pasto susceptible de inflamar sus deseos; pero no se le empalma.
10 Arruinóme por todos lados, y perezco; Y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado. 11 E hizo inflamar contra mí su furor, Y contóme para sí entre sus enemigos.
Nosotros los pocos queremos, necesitamos los espléndidos poderes de la tierra. Dichosos de nosotros si con nuestras atrocidades podemos aterrorizar a los débiles e inflamar a los fuertes.
Los indios, que tienen por costumbre hacerse fuertes en los bosques, se refugiaban en ellos, huyendo de los enemigos que los buscaban, por cuya razón, los nuevos conquistadores se sirvieron de perros para descubrir en lo intrincado de las selvas tan mortales e indómitos contrarios, de donde los hacían salir por fuerza para reducirlos con el hierro, ya que la blandura del suave ungüento les servía más de inflamar que de resolver los tumores de aquellos hinchados y apostemados ánimos.
Yo mismo, yo mismo, compatriotas, soy testigo del animoso esfuerzo, del prodigioso entusiasmo con que os prestasteis todos voluntariamente a tomar las armas para arrojar de nuestras riberas y nuestro suelo al enemigo que tan injustamente le oprimía; yo, yo mismo he visto pintada en vuestro semblante la vergüenza y confusión al ver que corrían los instantes y se dilataba el tiempo de vengaros del ultraje perpetrado en la nación; y que no sólo no me ha sido necesario inflamar vuestro valor y recordar vuestra lealtad, sino que me fue absolutamente indispensable muchas veces prevalerme del amor con que me mirabais como a caudillo para moderar alguna pequeña parte de vuestro ardimiento generoso.
Es necesario, compréndame, es absolutamente necesario que una religión sombría y enorme vuelva a inflamar el corazón de la humanidad.
Y hoy roto ya, no gozo el libre estado, antes lo lloro: «Ay, noble peregrina, ¿qué sentencia divina me ató a ti, para alzarte luego al vuelo? Dios, que tan presto te llevó del suelo mostró virtud tan alta y desmedida solo para inflamar nuestro deseo».
Cae una palabra de los labios de un perorador en un pequeño círculo, y un gran pueblo, ansioso de palabras, la recoge, la pasa de boca en boca, y con la rapidez del golpe eléctrico un crecido número de máquinas vivientes la repite y la consagra, las más veces sin entenderla, y siempre sin calcular que una palabra sola es a veces palanca suficiente a levantar la muchedumbre, inflamar los ánimos y causar en las cosas una revolución.
Llegado que hubieron a la seca playa, vieron arrebatado por indigna muerte a Miseno, hijo de Eolo, a quien nadie aventajaba en el arte de inflamar a los guerreros con los marciales acentos del clarín.