Ejemplos ?
"Muchachita" (1963 en Marisol rumbo a Río) "Bossa Nova junto a ti" (1963 en Marisol rumbo a Río). "Anda jaleo" (1964 en La nueva Cenicienta).
La nueva desgracia que se ha buscado mi incorregible y muy amado pariente don Jorge de Córdoba, a quien nadie mandaba echar su cuarto a espadas en el jaleo de ayer tarde (pues que está de reemplazo, segun costumbre, y ya podría haber escarmentado de meterse en libros de caballerías), es cosa que tiene facilísimo remedio, o que lo tuvo, felizmente en el momento oportuno, gracias al heroísmo de esta gallarda señorita, a los caritativos sentimientos de mi señora la generala Barbastro, condesa de Santurce, a la pericia del digno doctor en medicina y cirugía, señor Sánchez, cuya fama érame conocida hace muchos años, y al celo de esta diligente servidora...
Y acto continuo la gente forma corro, el chofe empuña la guitarra, una de las mozas las castañuelas, y, al son de las coplas que entona el primero, baila la segunda un jaleo..., con perdón de los que saben bailar la Cámara y la Nena.
(repuse con igual franqueza) ¿Cómo quiere usted que yo permita que a estas horas se meta usted en el jaleo de ponerme una cama?...
-Pero, señor, fegúrese usté que el hombre me llama y me ice: «doy el reló pa la torre sin el menor aquel de gastos pa el respetive: yo pago too el jaleo, y pueen ustedes desde hoy avisar a los carpinteros y albañiles que han de juriacar la paré, porque la cosa estará aquí en toa la semana que viene.» -¡Hola!...
En París sólo había conservado el contacto con la Fournier y, al informarme ésta de todo el jaleo que armaba el financiero en torno a aquel desdichado robo, resolví por fin hacerlo callar, escribiéndole secamente que la que había encontrado el dinero también había encontrado otra cosa y que si se decidía a continuar sus persecuciones yo consentía en ello, pero que ante el mismo juez al que declararía lo que había en los cajones pequeños lo citaría para que declarase lo que contenían los grandes.
A veces se pasa de la historia natural a la política, y recuerda algunos hechos culminantes; pero todos tienen también que ver con su hacienda: no es mucho, pues, oírle mentar el año de las contribuciones dobles, el año de la entrada de los franceses, el año de la entrada de los facciosos, o el año de aquel jaleo en que subieron tanto los jornales.
Como dice papá a menudo en sus sermones, vivimos en una época de incredulidad. »Hemos tenido un gran jaleo estos días con moti­vo de un relojito enviado a papá por un admirador des­conocido el pasado jueves.
-»Perdone V. -A estas horas, después del jaleo del baile, no sabe una ya lo que se dice... »Todo esto ocurrió en la escalera, en presencia de la criada, que alumbraba con una capuchina.
Sobre el lindar del bosque, a la sombra de los cocoteros, la gente criolla bebía y cantaba con ruidoso jaleo de brindis y palmas.
Y el altar de Purísima duraba tres noches, que eran tres noches de jaleo, en las que, so capa de devoción, había para las almas mucho, muchísimo de perdición.
Pero volvía a predominar la mímica, y el público, cruel, pagano, volvía al jaleo, a la bronca, se oían chistes que iban de palco a palco.