lúgubre


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Sinónimos para lúgubre

Sinónimos para lúgubre

Ejemplos ?
Y mientras lo imposible loco intento, tengo en casa la vid medio podada, y en el bosque la grey abandonada. "¿Qué fruto saco de elevar al cielo esta continua lúgubre querella?
La muerte del prójimo, en no siendo digna de la Agencia Fabra, ¡qué poco le importa al mundo! Y tosía, tosía, en el silencio lúgubre de la fonda dormida, indiferente como el desierto.
resuena una alegre cantinela y una guitarra a la par, y gritos y de botellas que se chocan, el sonido, y el amoroso estallido de los besos y el danzar. Y también pronto en son triste lúgubre voz sonará: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!
na inmensa agua gris, inmóvil, muerta, sobre un lúgubre páramo tendida; a trechos, de algas lívidas cubierta; ni un árbol, ni una flor, todo sin vida, ¡todo sin alma en la extensión desierta!
Y la siniestra multitud continuaba arrastrándose, lenta, dolorosa, en una lúgubre pantomima, bajando la pendiente como un hormigueo de escarabajos negros, sin hacer jamás el menor ruido, en un silencio profundo, absoluto.
Un alma santa flota sobre el río Estigia, y tú, Guy de Vere, ¿no tienes lágrimas?. ¡Llora ahora, o nunca más! ¡Mira! Encima de ésta rígida y lúgubre carroza, duerme tu amor!. ¡Lenore! ¡Venid!
Estaba melancólico más allá de lo acostumbrado en él; incluso diré que se mostraba lúgubre, pero no podía extrañarme dadas sus excentricidades.
Y entonces la preocupación lleva consigo el quitárselo a uno de encima. En las noches oscuras y lluviosas, la calle aparecía por demás lúgubre y desierta.
Una finísima lluvia de escalofríos me bañó la médula hasta la cintura. No creo que haya nada más profundamente lúgubre que un aullido de perro rabioso a esa hora.
Descuella un monte alli sobre su cumbre Un gigantesco torreon se eleva, Monstruo que con las víctimas se ceba Que le da el despotismo á devorar. Agrio son de cadenas y cerrojos, Amenazas de bárbaros sayones, Súplicas, alaridos, maldiciones Llenan aquella lúgubre mansion.
La señora Catalina entraba y salía procurando huir del tremendo espectáculo; la Florina y Antonia la Salpullío gimoteaban secándose los ojos con el pico del delantal; en el umbral de la habitación, algunos vecinos piadosos fumaban en la antesala esperando el fatal momento y entreteniendo la lúgubre espera poniendo orden en la marcha del Gobierno y dando solución a los más grandes conflictos internacionales.
III Mi Capitán no responde, sus labios están pálidos y quietos; Mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad; El barco se encuentra anclado sano y salvo, su viaje concluido y terminado; De una horrorosa travesía, el barco vencedor, viene con un objeto conquistado; ¡Regocíjense, oh riberas y repiquen, oh campanas! Pero yo, con lúgubre andar Camino la cubierta donde yace mi Capitán, Caído, frío y muerto.