legar


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  • verbo

Sinónimos para legar

mandar

Sinónimos

Ejemplos ?
Era, efectivamente, como para desesperar, cuando de repente supo que les iba a cruzar una vía férrea, y dando en seguida con habilísima liberalidad, a la compañía del Pacífico, catorce hectáreas en una esquina de las ocho leguas, había conseguido don Jerónimo la estación justamente anhelada por todo dueño de campo, y había mandado inmediatamente levantar alrededor de ella el plano del futuro pueblo de Rufino con el cual esperaba, no solamente hacer pesos, muchos pesos, sino también legar su nombre a la posteridad.
1138.- Si el testador no ha tenido en la cosa legada más que una parte, cuota o derecho, se presumirá que no ha querido legar más que esa parte, cuota o derecho.
La mala fe del padre engaña al amigo, al consocio y al huésped, y reúne con rapidez los caudales que ha de legar a un indigno heredero.
III Esta educación liberadora y pacificadora, capaz de formar organizaciones "sanas y bien equilibradas, una generación menos desunida, a la que nosotros pudiésemos legar sin temor la solución de los difíciles problemas del futuro, sería definida por el ideal que se propone alcanzar.
Corriendo a través del espacio entre los dos ejércitos, trataron de impedir la lucha y calmar las pasiones excitadas apelando a sus padres en uno de los ejércitos y asus maridos en el otro, para que no incurriesen en una maldición por manchar sus manos con la sangre de un suegro o de un yerno, ni para legar a la posteridad la mancha del parricidio.
1139.- Si al legar una especie se designa el lugar en que está guardada, y no se halla en él sino en otra parte, se deberá la especie.
Una planificación integral de nuestra economía con la perspectiva revolucionaria de transformar nuestra estructura económica, exige una modificación básica de la organización política del Estado, que permita a éste legar a ser el instrumento de la acción política de los trabajadores en pos de sus objetivos históricos y el instrumento eficaz para realizarlos.
¡Ah! ¿Por qué muere el héroe en solo un día sin legar ni una página a la historia? ¿Y por qué el genio altivo del poeta remonta, cual el águila, en su vuelo, y al escuchar la voz que le interpreta rueda, cubierto en polvo, desde el cielo?
Después de Eusebio, obispo de la iglesia de Cesarea, Jerónimo, presbítero conocido en todo el orbe, Próspero, varón religioso, y Víctor Tonense, obispo de la iglesia africana, de los cuales se ssabe que compusieron, con brevedad y cuidado sumos, la historia de casi todos los pueblos, extendieron hasta nuestra edad la serie de los años y transmitieron a nuestro conocimiento lo que aconteció en el mundo, nosotros, con la ayuda de Nuestro Señor Jesucristo, hemos procurado legar a la posteridad, con brevedad de estilo, el conocimiento de los hechos acontecidos en nuestros tiempos, que en parte vimos con nuestros propios ojos y en parte conocimos por el relato de amigos.
El pueblo de la República se encuentra hoy empeñado, con denuedo y sacrificio, en la recuperación y consolidación de los valores que hicieron grande al país, para legar a sus hijos un futuro promisorio: una Argentina de pie, sostenible, orgullosa de sí e incorporada con dignidad entre sus pares del mundo.
Más aún, señores: el niño no se pertenece ni a sí mismo: se debe a la Humanidad, se halla en la obligación de allanar el camino a las generaciones futuras. No hemos venido a la Tierra para beber el agua, comer el pasto y legar la única herencia de un esqueleto.
Es el momento supremo de sublime angustia para la Patria, en que podrá contar a sus verdaderos hijos, que despreciando de nuevo la vida, empuñando con más fuerza el arma vengadora, para hacer desaparecer entre las invencibles garras de la justicia, a los monstruos deformes, que en danza macabra, celebran en estos momentos la agonía de nuestra Patria; a esos buenos hijos llamamos a nuestro lado, a esos que despreciarán el derroche, la orgía y el libertinaje, bandera de corrupción con que milita la traición infame, para venirse a agrupar al lado de nosotros, que solo podremos ofrecerles privaciones y angustias; pero que con ellas podrán legar a sus hijos un nombre honrado.