Ejemplos ?
O del ambiente. Sin embargo, su lema, educar por la vida para la vida, resulta imborrable. En otro sitio, María Montessori, diva de la pedagogía, con su cercanía a niños disminuidos mentalmente, programó una aproximación didáctica que permitiera al niño intelectual y motrizmente débil, tomar acción inmediata en su educación sensorial y cognoscitiva.
¡Más luz!... Las últimas palabras del poeta sublime de Fausto serán el lema del pueblo que así emprende el camino del progreso. La instrucción pública atendida con especial empeño y propagada por todos los medios posibles desde el kindergarten donde los chicuelos aprenden a deletrear entre las rosas, hasta las grandes universidades en que los sabios de ochenta años, encanecidos sobre los instrumentos de observación, se entregan a las más audaces especulaciones que solicitan el pensamiento humano, levantará al pueblo a una altura intelectual y moral superior a la de los más avanzados de Europa.
Esta tiene dos aspectos complementarios entre sí: la reforma política nacional y la reforma interna del partido. La Revolución nació en lo político bajo el lema de "sufragio efectivo y no reelección".
del 5 de enero de 1846) se habían pasado a las filas de los Sitiados en el transcurso del mes anterior: José ARTÍA, José Miguel ARBIETA, Juan Gregorio ARBÍA, José María OTERBIN, José ZUBIRIA, Antonio SINIEMEGUI, José María UGARTE, Antonio INSABURU, Jaime MATEIZ, José BLANGUET, Prudencio SASA, Juan Ignacio OLACHE, Francisco ARECHA, Domingo DORIA, Nicolás de DETEVIDE, José VERACIERTO, Francisco URRESTARAN, Juan CANOSA Y LEMA, Juan Manuel PEÑA, Melchor ARGAIN, Francisco URRETA VIZCAYA, Francisco ESQUIAGA y Ramón OSTALOZA.
No obstante, el inquieto lema de Rabelais: “gozar del saber y del aprender hasta en el descanso” no abandona en ningún momento la vida del discípulo: “Pero aunque aquel día lo pasaban sin libros ni lecturas, no lo pasaban sin provecho, pues en aquellos hermosos prados recitaban a Virgilio, a Hesíodo...” Así, en la educación de Gargantúa y en la educación de los Thelemitas, Rabelais enfatiza en dar al ser humano una sabiduría basada en la naturaleza, en la actividad, en la novedad constante y en la libertad creadora.
Nos sacarán a salvo por él la lealtad a la patria que en nosotros ha puesto su esperanza de libertad y de orden, –y la indulgencia vigilante, para los que han demostrado ser incapaces de dar a la rebelión de su patria energía y orden. Sea nuestro lema: libertad sin ira.
Mi lema es otro: Quiero ser amenaza para los espíritus reaccionarios, para los que resisten toda reforma justa y necesaria: esos son los propagandistas del desconcierto y del trastorno.
En 1903, en el 46 aniversario de la Constitución de 1857, el personal del periódico realizó una protesta con el lema "La Constitución ha muerto".4 Ese mismo día, Flores Magón publicó en el mismo periodo una nota acerca de la Constitución y parte del texto decía: "Cuando ha llegado un 5 de febrero más y...
Baste señalar que el introductor del comtismo en México, Gabino Barreda, varió incluso el consagrado lema de “Amor, Orden y Progreso”, por el de “Libertad, Orden y Progreso”, en su célebre “Oración cívica” de 1867, discurso que lo elevó a los primeros planos de la política nacional por la lúcida argumentación con que pretendió demostrar la acción de la ley del progreso en la historia mexicana, la inevitabilidad del triunfo liberal, consumado ese año, y el prometedor futuro que se abría ante la nación azteca.
Justamente mereció el dicho Blancas el glorioso timbre en el lema que para memoria se escribió en el frontispicio de su casa, que es como sigue: Dominus hujus domas fidelítate cundas superavít Romanos.
Encargamos con todo el orden de nuestra voluntad á los regentes, que siguiendo puntuales el lema que ha sido el sello de todos nuestros actos de soberano: "Equidad en la justicia" guarden inviolable la independencia de la nación, la integridad de su territorio, y una justa política ajena de todo espíritu de partido, y encaminada solamente á la felicidad de todos los mexicanos sin distinción de opiniones.
que acabo de leer, para poder armonizarlos en una ambiciosa y clara síntesis a la que no sé – desde luego – si podré llegar con ventura, establezco ante el Senado: 1º Que el artículo 102 del texto bogotano consagra y reconoce “de jure” la primacía de lo Universal sobre lo Continental y, en tal sentido, concede razón a quienes hemos venido oponiendo sin estridencias, pero sin inconsecuencias frente al antiguo y ríspido lema “América para los americanos”, el también añoso, sí que generoso y cordial de “América para la humanidad”.