Ejemplos ?
Pregunté qué gente eran y dijeron que no eran sino cocheros; y dijo un diablo lleno de cazcarrias, romo y calvo, que quisiera más (a manera de decir) lidiar con lacayos, porque había cochero de aquellos que pedía aún dineros por ser atormentado, y que la tema de todos era que habían de poner pleito a los diablos por el oficio, pues no sabían chasquear los azotes tan bien como ellos.
El Campeador a los que han lidiar tan bien los castigó: «Hya Martín Antolínez & vos, Pero Vermúez, e Munno Gustioz: firmes sed en campo a guisa de varones; ¡buenos mandados me vayan a Valençia de vos!» Dixo Martín Antolínez: «¿Por qué lo dezides, sennor?
¡Feliz yo, que logro el duelo excusar con vos, por motivo que es tan lisonjero! Si pronto me hallasteis, por ser caballero, cuidado me daba el ir a lidiar.
DON FAVILA: Toda cuanta tierra cabe Desde Asturias á Toledo. EL REY: Y habeis hecho tanto viaje...? (90) DON FAVILA: (vivamente.) Para lidiar como es justo. EL REY: (con ira.) ¡Favila...!
---«Yo, para lidiar conmigo »Os dispenso lo que os falte, »Y no riño mas que á muerte: »Ved pues si podeis matarme »Porque si acabo con vos »He de daros por infame »A vos y á todos los vuestros »A donde la raza alcance.
Esclamó entrando en la liza Otro, cuya voz potente Cubrió el rumor que en el pueblo La nueva noticia mueve. Frunció las cejas Egica Viendo al nuevo combatiente Y esclamó:¡vos Godofredo Vais á lidiar!
La crianza qu'iba hacer Vicenta con los hijos, la ha tenido que hacer con yo... Porque, ya ve, mi padre, que casi me tiene que lidiar como a un chiquito.
Pero si a mis oídos llegara la voz de Ayante, valiente en la pelea, volvería aquí con él y sólo pensaríamos en lidiar, aunque fuese contra un dios, para ver si lográbamos arrastrar el cadáver y entregarlo al Pelida Aquileo.
-se quejaba don Nicolás, pero no hacía nada para remediar el mal, y dejaba el trabajo sin poderlo acabar. Tenía lecheras, Santillán, ¿cómo no?, pero para conseguir un vaso de leche, había que lidiar fuerte.
Un considerable número de gente se adelantó á recibirle, y luego que le vió delante de la batería, sacando el montante empezó á lidiar con ellos: los suyos acudieron á sostenerle, y él pudo retirarse de la refriega sin daño alguno, después de una acción tan temeraria.
Nuestra desangrada y enflaquecida patria descansaba, pues, a la luz de aquel sol esplendoroso, como un convaleciente que abandona el lecho después de lidiar largo tiempo con la muerte.
¡Sol que en tu lumbre lo penetras todo: Mira a los dioses afligir a un dios! Mira que debo innumerables años Aquí lidiar con el suplicio atroz.