lodo


También se encuentra en: Diccionario.
Búsquedas relacionadas con lodo: lido
  • all
  • sustantivo

Sinónimos para lodo

limo

Sinónimos para lodo

Ejemplos ?
Sus facciones me llenaron de pavor. Vislumbré que envueltas en vendas manchadas de lodo avanzaban lentamente con los brazos extendidos hacia mí.
Te encerraré en mi jaula de lodo que parece oro y cuando me encuentre muy aburrido, te lanzaré a pelear con mis animalitos los dragones.
Cuarenta y nueve reses estaban tendidas sobre sus cueros y cerca de doscientas personas hollaban aquel suelo de lodo regado con la sangre de sus arterias.
Con ello nuestro escarabajo bajó al lodo, donde había tres señoritas de la familia que lo recibieron con risitas ahogadas, porque no sabían qué decir.
Subercasaux, en un principio, no se había atrevido a quitarse las botas, que el lodo profundo retenía al punto de ocasionarle buenos dolores al arrancar el pie.
La pérdida de todo cuanto en mi patria amaba, que obró en mi ser de modo que aún hoy su acción no acaba, que hundió en la hiel y el lodo con insistencia brava lo en cuanto yo fundaba mi fe y mi porvenir, sin luz mis horizontes dejó en la Patria mía, me convirtió en desmontes sus campos de alegría, me echó encima sus montes, su suelo se me hundía, y ya no más quería que ir lejos a morir.
Lo primero era el argumento contra el hombre, para desprestigiar la medida y derrumbar en el lodo, en el descrédito, al autor de sus males, el representante del régimen capaz de la Nacionalización.
Cierto munícipe mío quiero que de tu puente vaya en picado al lodo, por cabeza y pies, pero donde, de todo el lago y el pútrido pantano, lividísima y máximamente es profunda la vorágine.
Veinte años que, en la mujer, son la edad en que la san- gre de las venas arde y bulle como lava de volcán en ignición; morenita sonrosada como la Magdalena: cutis de raso liso; ojos negros y misteriosos como la tentación y el caos; una boquita más roja y agridulce que la guinda; y un lodo más subvei-sivo que la libertad de imprenta, tal era mi amor, mi embeleso, mi delicia, la musa de mis tiempos de poeta.
Que el cielo esconde la misteriosa cifra que responde al enigma fatal, enigma sumo... ¡Todo, sobre la tierra, lodo es humo! Pero es preciso convenir en que, si bien la poesía es in- nata y responde á una exigencia del espíritu, entra por mucho la forma, el arte, mejor dicho, para abrillantar la frase.
Los soldados cubiertos de lodo exhalaban un vaho húmedo, de los ponchos: Bajaban sin formación por los caminos del monte: Desanimados y recelosos murmuraban que habían sido vendidos.
Alrededor apostaos de ella y requerídselos: “Adúltera pútrida, devuelve los codicillos, devuelve, pútrida adúltera, los codicillos.” ¿No un as te importa? Oh, lodo, lupanar, o si más perdido puedes algo ser.