magenta


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  • sustantivo

Sinónimos para magenta

rosa

Sinónimos

Ejemplos ?
Fue sustituido como Presidente Provisional por Patrice MacMahon, duque de Magenta, quien se convirtió en Presidente de la Tercera República, título que Thiers había codiciado, en 1875 cuando una serie de Leyes Orgánicas crearon oficialmente la Tercera República Francesa.
Los músicos decidieron encerrarse a dejar fluir su creatividad en sus diferentes estilos, son 15 canciones cantadas por los cuatro españoles, donde se destacan canciones como "La felicidad", "Magenta", "Te esperare" y composiciones del zaragozano como "Sex Food" y "Desmejorado" (este último versionado por Raphael).
Los pétalos y sépalos tienen un color rosa fuerte. El labelo es trilobulado de color magenta, y termina en una proyección alargada, estrecha y curvada.
Iba tomando la forma de un cometa larguísimo, tan brillante que se veía fosforecer el dilatado espacio por donde surcaba. Se desprendía de él una intensa luz magenta.
Cercano corría un río de aguas amarillas; un abundante pasto café contrastaba con un cielo anaranjado donde un sol verde teñía a las nubes con su color y las convertía en magenta.
Al término del inmenso túnel llegamos a una profunda caverna llena de estalactitas y estalagmitas. Ahí sentado en una piedra de color magenta cristalino, estaba el Rey de los Vampiros.
Dos vampiros aterradores me empujaron y me amarraron de las manos, tirándome al suelo. Ahí todos comenzaron a reírse y sus risas me martirizaron hasta que un gran rayo magenta iluminó el antro del horror.
Aquello se iba convirtiendo en un espectáculo inusitado: todas las calles con sus edificios tubulares se empezaron a llenar de burbujas que caían rítmicamente como en una recepción para gobernantes extranjeros; la ráfaga luminosa, seguía atravesándolas y dándole a todo un fascinante color magenta.
Estremécenos el recuerdo de Mario y de Sila; los estragos de sus legiones hielan nuestra sangre; Cartago, Corinto y Numancia nos admiran con los horrores de su resistencia; más acá, San Luis en Palestina, Carlos V en Italia y en Flandes, han merecido de nuestras más humanitarias lumbreras las calificaciones más duras, los anatemas más tremendos por su insaciable sed de sangre y de conquistas y por sus fanáticos estímulos. Pero Marengo, Zaragoza, Malakov, Magenta, etc., ¿no han sido teatros de tantos horrores?
Antos sentía por primera vez en toda su larga vida de cosmonauta, extrañas vibraciones, que esos seres, y en particular aquél que se encontraba ahí, recostado en un lecho magenta, le habían provocado.
En la distancia lo había confundido con un esplendoroso cometa, pero al verlo tan cercano vislumbré algo hermosísimo: Mariposas de alas color magenta iban formando una gran alfombra brillantísima, que daban paso a un fastuoso carruaje de platino, adornado con enormes diamantes y pequeños rubíes, conducido por seis blancos Pegasos; cada uno cubierto en el lomo por un pequeño manto de terciopelo guinda resplandeciente, con pequeños hilos de plata en sus orillas y sujetado al carruaje por correas tapizadas de deslumbrantes piedrecillas de color verde amarillento.
Cuando el cuerpo expedicionario se creyó bastante fuerte, y cuando habiendo salvado, a precio de su honor, los primeros obstáculos, se proporcionó los recursos y bagajes que le faltaban, emprendió su marcha sobre la capital seguro del triunfo, lleno de pueril vanidad, llevando en los pechos de sus soldados como garantes infalibles de la victoria, esculpidos en preciosos metales, los nombres de Roma y Crimea, de Magenta y Solferino.