magnanimidad


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  • sustantivo

Sinónimos para magnanimidad

longanimidad

Sinónimos

Ejemplos ?
El que estando colocado en el mando, prefiere su bien particular al bien general; el que no muestra religión, ni honestidad en sus costumbres, ni verdad en sus dichos, ni magnanimidad en sus acciones, ni observa las leyes, ni administra justicia; en fin, el que por su mal proceder arruina y hace infeliz la república.
¿Quieres echar una mirada sobre la templanza de los lacedemonios, su modestia, su desembarazo, su dulzura, su magnanimidad, su igualdad de espíritu en todos los accidentes de la vida, sobre su valor, su firmeza, su paciencia en los trabajos, su noble emulación, su amor a la gloria?
querrán atender y premeditar las razones que pondero a V. Exas. en esta Memoria, y espero de la gran satisfacción, piedad y magnanimidad de V. Exas.
Ojalá que usted, señor Presidente, estimara oportuno disponer se presente iniciativa de ley solicitando al Congreso de la Unión se deroguen los artículos que establecen el delito de disolución social, ya que no necesitan mantenerse para la defensa de la sociedad, puesto que ésta se logra más eficazmente con la magnanimidad y el ejemplo de quienes tienen la responsabilidad de servir a la nación, y, usted señor Presidente, en su diálogo permanente con el pueblo de México, refrenda la autoridad moral del gobierno, que es la fuerza vital de las democracias.
Les hemos recordado las circunstancias de nuestra emigración y establecimiento en estos países; hemos apelado a su natural justicia y magnanimidad, conjurándolos por los vínculos de nuestro origen común a renunciar a esas usurpaciones que inevitablemente acabarían por interrumpir nuestra correspondencia y conexiones.
Vayan mis sinceros desprecios para los periodistas independientes que ayudaron al gobierno a dar al mundo el mito de la magnanimidad.
Y si de esta manera obramos, si mediante la educación podemos formarnos una personalidad propia, sin exhibicionismos psicópatas, estaremos plenamente convencidos de que México, tierra de luz y de sol, continuará acrecentado su magnanimidad para el mundo.
Estamos persuadidos, por el contrario, que lejos de dar la debida importancia a los hechos salientes de nuestra historia de ayer y la de ahora, y de representarlos con el relieve correspondiente, o los rebajamos a veces nosotros mismos, o dejamos a la posteridad el cuidado de hacernos la debida justicia; dejamos, por ejemplo, como olvidada la última gloriosa campaña de nuestras armas en el exterior, su grandiosa terminación en Yungay y el desinterés y magnanimidad de Chile en toda la obra de la restauración del Perú...
Y si la juventud, floresta de la humanidad, la más cultivable, porque es fecunda; se propone darle vigorosidad y fragancia a la praxis que desde centurias anteriores ha sido manifestada por el pensamiento humano y deposita en la vida cotidiana la intensidad fortificante de sus sueños, con ímpetus reestructurados ha de proseguir la lucha por la consecución de lo que el hombre, desde sus orígenes, ha anhelado: triunfo de la dignidad y de la magnanimidad humanas sobre la predeterminación de ser una mera entidad biológica, domeñable por las fuerzas oscuras de los ególatras ambiciosos.
Hemos apelado a su innato sentido de justicia y magnanimidad, y los hemos conjurado, por los vínculos de nuestro parentesco, a repudiar esas usurpaciones, las cuales interrumpirían inevitablemente nuestras relaciones y correspondencia.
No obstante la magnanimidad de los colombianos, el general La Mar rompe de nuevo la guerra hollando los tratados, y abre por su parte las hostilidades, mientras tanto yo respondo convidándole otra vez con la paz; pero él nos calumnia, nos ultraja con denuestos.
Resta tomar su deposición a la magnanimidad jactanciosa y a la conveniencia de Julio César, y a aquel entendimiento que tenía por descanso el desprecio de todos los peligros.
Persuadiose que el ímpetu rematado adquiría, y la noticia detenida en aparente clemencia conservaba. Creyó que los pueblos arrebatados tenían por caricia de su magnanimidad los fingimientos de su astucia.
Por esto, de parecer de su magnanimidad, de su condición y entendimiento y conveniencias en el estado dudoso en que vacilaban las cosas de Roma, no podía César dejarse llevar del parecer del afecto, ni del despeño de su naturaleza, prendiéndolos, y procesándolos y haciéndolos morir.
Ni esto es recelar de que Vuestra Excelencia sea capaa de abrigar en su corazón intenciones menos justas, menos rectas y equitativas; muy lejos de esto, cuando la Provincia no hace más que sostener su libertad y sus derechos, se lisonjea esta Junta de que Vuestra Excelencia aplaudirá estos nobles sentimientos, considerando cuanto en favor de nuestra causa común puede esperarse de un pueblo grande, que piensa y habla con esta franqueza y magnanimidad.
Toda una baraja de próceres —baraja compuesta, a diferencia de la del jugador, de naipes, todos, de la misma alta valía— me atemoriza y preocupa, con sus doce gloriosas sombras que son ya carne de historia, pasto de la misma historia, desde el respaldo de la silla que vuestra magnanimidad —y también, en cierto modo, vuestra crueldad— me ha destinado.
Pues aunque hay del rey Egica Quien se empeña en elogiar La religion y grandeza (54) Y prendas de ánimo real, Yo confieso llanamente Que por mas que ando tenaz A caja de sus virtudes No doy con una jamas. El trató en honras y vidas, Y fue magnanimidad Con casadas y doncellas Andar siempre liberal.
Vuestros hijos ignorarán su propio idioma, pero os hablarán de otros que no están en uso en ninguna parte; sabrán componer versos que apenas podrán comprender; sin saber distinguir el error de la verdad, poseerán el arte de desfigurarlos a los ojos de los demás con argumentos especiales; pero esas palabras de magnanimidad, de equidad, de temperancia, de humanidad, de valor, no sabrán lo que significan; el dulce nombre de patria no herirá jamás sus oídos, y si oyen hablar de Dios, será no por temor sino por miedo.