maltratar


También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para maltratar

tratar mal

Sinónimos

menoscabar

Antónimos

Ejemplos ?
Vio maltratar a los indios, que son tan mansos y generosos, y se sentó entre ellos como un hermano viejo, a enseñarles las artes finas que el indio aprende bien: la música, que consuela; la cría del gusano, que da la seda; la cría de la abeja, que da miel.
45.Pero puede ser que el administrador piense: "Mi patrón llegará tarde". Si entonces empieza a maltratar a los sirvientes y sirvientas, a comer, a beber y a emborracharse, 46.
Y tampoco se viene siempre al teatro por la función, contestaba sonriendo, mientras las vecinitas (teníamos por allí dos o tres de recibo) hacían que se ruborizaban, dándose aire muy aprisa con al abanico japonés. Aún chillábamos y aturdíamos más a La Cerda por su inexorable modo de maltratar nuestras óperas preferidas.
Como hombre sin conciencia, acostumbrado a maltratar y a herir de muerte a los indios, estando sirviéndole Felipe en la mita de su turno, no contento con el trabajo del día, le compelía a que acudiese en la noche al molino.
Luego salió uno con grandísima cólera y priesa, y se vino para mí, que entendí que me quería maltratar, y dijo: -¡Vivos de Satanás!: ¿qué me queréis, que no me dejáis, muerto y consumido?
El cual, entrando al tiempo que ella llegaba con sus endechas a este punto, y las oyese y entendiese el motivo de ellas, desobligado con lo que pudiera obligarse y enojado de lo que fuera justo agradecer y estimar, empezó a maltratar a Laura de palabra, diciéndolas tales y tan pesadas que la obligó a que, vertiendo cristalinas corrientes por su divino rostro, perlas que las estimara el alba para bordar las flores de los amenos prados en los dos floridos meses de abril y mayo, le dijese: —¿Qué es esto, ingrato?
Palabras eran éstas para que don Diego, abriendo los ojos del alma y del cuerpo, viese la razón de Laura; pero como tenía tan llena el alma de Nise, como desierta de su obligación, acercándose más a ella y encendido en una infernal cólera, le empezó a maltratar de manos, tanto que las perlas de sus dientes presto tomaron forma de corales, bañados en la sangre que empezó a sacar en las crueles manos.
No respetar tu palabra si no te conviene, Desnudar a cualquiera que depende de ti, Engañar a la muchedumbre con promesas vanas, Cuando has mentido una vez, volver siempre a mentir, Maltratar a aquel que te ayudó, Destrozar su reputación, Todo esto no es noble...
¡Indigno de haber combatido en Pichincha! Llegado el sargento le preguntó Sucre: -¿Por qué has cometido la vileza de maltratar a esta infeliz?
A no quererlo imperiosamente su marido, ella no habría ido a casa de los Rogron, porque sufría demasiado viendo maltratar a la linda criaturita, que se apretaba contra ella adivinando una secreta protección y le pedía que le enseñase tal o cual punto de costura o algún bordado.
Y si una tal universalidad pudiera realizarse en un solo hombre, quisiera prevalerse de ella para imponemos su autoridad, habría que expulsar a ese hombre de la sociedad, porque su autoridad reduciría inevitablemente a todos los demás a la esclavitud y a la imbecilidad. No pienso que la sociedad deba maltratar a los hombres de genio como ha hecho hasta el presente.
Yo no creo que la sociedad deba maltratar a los hombres de talento, como precisamente sucede en nuestra época; pero tampoco creo que deba llevar tan lejos su complacencia con ellos, y menos aún que les conceda privilegios o derechos exclusivos cualesquiera que sean, y esto por tres razones: primera, porque frecuentemente podría tomarse a un charlatán por un hombre de genio; segunda, porque, con tal sistema de privilegios, podría convertirse en charlatán un verdadero sabio, y tercera, porque esto valdría tanto como darse la sociedad a sí misma un amo.