mansamente


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Sinónimos para mansamente

callandico

Sinónimos

Ejemplos ?
-Vaya al otro cuarto, y dígale a Nippers que venga. -Preferiría no hacerlo -dijo con respetuosa lentitud, y desapareció mansamente.
Luego el letargo allí volvió la llave, y le cerró los ojos mansamente: que contra bandoleros cuidados tales excesos suelen ser candados.
Cuando no quería una cosa movía la cabeza a derecha e izquierda; cuando aceptaba, la meneaba de arriba abajo, y cuando sentía sed miraba al despensero y se lo pedía guiñando alternativamente los dos ojos. Obedecía yo mansamente a estas maniobras.
La barca se arrastró, primero, mansamente sobre la tranquila superficie de la bahía; después ondularon las aguas y comenzó a cabecear: estaban fuera de puntas, en el mar libre.
-¿A que no cuenta ninguno como el que yo le cuente? -desafió mansamente Cárdenas. -Será difícil que hiciese nada más tonto de lo que hice yo...
La mañana era espléndida: una brisa fresca y saturada de olores montesinos agitaba mansamente los chopos y algarrobos copudísimos, que brindan acá y acullá en la carretera sombra bienhechora al caminante en los ardientes meses del estío; el sol empezaba a dorarlo todo con sus raudales de luz; brillaba el cielo con su azul más radiante; lucía el ambiente su más pura transparencia; las lluvias recientes habían llenado de húmedos verdores las vertientes de las montañas y los pintorescos arroyos por los que las aguas destrenzábanse cristalinas por entre rocas limpísimas, verdes juncales y macizos de adelfas coronados de flores carmesíes.
Los que miran silenciosos hacia Oriente y saludan a la aurora con la estrofa balbuciente que derraman, sin saberlo, de la gaita pastoril, son los hijos naturales de la musa campesina que les dicta mansamente la tonada matutina con que sienten las auroras del sereno mes de abril.
Después que un rato el caso sucedido anduvo meditando, y finalmente se halló de una mujer simple abatido, que cuanto más lo piensa, más lo siente; montó el otro corcel mudo y corrido, y sin decir palabra, mansamente a Angélica subió, y aplazó todo a más propicio tiempo y acomodo.
Un extraño sopor me invadió luego, me acosté en la arena, llevé mi vista hacia el sur, vi una silueta de mujer que aparecía a lo lejos, y mansamente, dulcemente, como una sonrisa, se fue borrando todo, todo, y me quedé dormido.
El agua discurría mansamente, rápida y aparentemente fría; grandes hierbas delgadas se curvaban juntas encima, siguiendo la corriente que las empujaba, y como verdes cabelleras abandonadas se extendían en su limpidez.
–¡Un ahogado! El punto era traído mansamente por las olas hacia la playa. Al grito unánime siguió un silencio absoluto en el que podía percibirse el nudo manso del mar.
Los dos caballos, vueltos ya a su pacífica condición de animales a que un solo hilo contiene, se sintieron ingenuamente deslumbrados por aquel héroe capaz de afrontar el alambre de púa, la cosa más terrible que puede hallar el deseo de pasar adelante. De pronto las vacas se removieron mansamente: a lento paso llegaba el toro.