Ejemplos ?
—Que vengan, han dicho ellos, dicen los que fueron enviados hacia nosotros”. “Pero nuestra pelota quedará como testigo”, añadieron luego fueron a atarla en un agujero en lo alto de la mansión.
Y las enlutadas, por fuera, bajaron del automóvil y entraron a la imponente mansión de los Soleil con los rostros atormentados por el dolor y los ojos preñados de lágrimas.
Allí se os ofrecerá en el dormitorio vuestro pino, vuestro tabaco ”, se les dijo. En seguida llegaron a la Mansión Tenebrosa; no había más que tinieblas en el interior de la mansión.
- Sí, sí, sí, -como somnámbula - es lo que debo hacer. Las dos se dirigieron hacia la entrada de la espléndida mansión. La anciana llevaba a la delicada de un brazo.
Reina y Señora mía, por quien mil trovadores entonan sus rondeles, bajo del ventanal; Reina, por tu belleza, de las fragantes flores que para Ti, despiden embriagantes olores, perfumando la estancia de tu mansión feudal; por Ti, canta la fuente del parque cristalina su canción, melodiosa serenata de amor, y el ramaje verdoso entreteje una fina labor, y así proteje tu frente alabastrina para que no la hiera de Febo el resplandor.
Se torna resplandeciente la mansión del muy resonante Zeus padre al propagarse el delicado canto de las diosas y retumba la nevada cumbre del Olimpo y los palacios de los Inmortales.
Tengo llaves, como usted sabe, con las que puedo abrir cualquier cuarto o gabinete de París. Durante tres meses, no ha pasado una noche sin que haya estado empeñado personalmente en escudriñar la mansión de D .
Entraron luego en la mansión de los elfos, donde se había reunido la flor y nata de la sociedad, aunque de manera tan precipitada, que se hubiera dicho que el viento los habla arremolinado; y para todos estaban las cosas primorosamente dispuestas.
¿Dónde vive? - Aquí enfrente. - y señaló temblando hacia una mansión fastuosa. - ¿Allí? -sorprendida, como incrédula, exclamó la anciana - ¡¿En esa casa?!
Ahora, pues, su pino era una flecha redonda, del pino llamado Blanco Pedernal, el pino de Xibalbá; puntiagudo era, pues, su juego; debía llegar aprisa a su fin y favorecer el plan de Xibalbá. Supremo Maestro Mago, Principal Maestro Mago, entraron en la Mansión Tenebrosa.
Y buscará mi cántico tu oído, Y aquel mundo hallará desconocido Dó estará tu morada; Y te dará tormento inextinguible Hasta que en tu mansión incomprensible Mi alma tenga entrada.
El señor Wagner, músico muy conocido del siglo XIX, le gustaba salir a pasear por los bosques cercanos a su mansión, allá en la Alemania de l880, luego de haberse dedicado durante muchas horas a componer sus sinfonías y sus óperas.