mayordomo


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  • sustantivo

Sinónimos para mayordomo

Ejemplos ?
Ello corrido andaba por el país; que en Valdelor existían onzas, un montón de oro, encanfurnado en un rincón que sólo el amo y el mayordomo sabían, los muy zorros, ladinos...
25. Los jefes de la Casa Real serán seis, a saber: Un capellán mayor. Un mayordomo mayor. Un camarero mayor. Un caballerizo mayor.
36º Item, ordenaron y mandaron que el Mayordomo que es o fuere de esta Ciudad...
Primeramente de ordena y manda que si pasado el Santísimo Sacramento por la Plaza o Calle, (si) alguno de hallare a caballo, se obligado a se apear del dicho caballo o bestia en que se hallare, so pena de dos libras de cera para el Santísimo Sacramento, la cual pena(rá) el Corregidor o Alcalde, (que) ejecuten y se entregue al Mayordomo que lo fuere.
Toribio de Evia, natural de las montañas de Santander en los reinos de España, que pasó a Indias y fue Procurador General y Mayordomo de Propios del Cabildo de Guayaquil y de Catalina González de Vera y Bohórquez, descendiente de los conquistadores y primeros pobladores de la Cuenca del Guayas.
Ítem, se ordena y manda que cuando el Obligado lo estuviere (par)a dar algún toro o toros a la dicha Ciudad para sus Fiestas (Patronales, celebraciones y júbilos de la Vecindad a Su Majestad, su muy Carísima familia o con sus comitivas y representantes que a la Ciudad arribaren), sean a contento, (arreglo y responsabilidad) de los Diputados, Mayordomos de la dicha Ciudad, y si algunos de los dichos Toros se mataren en los dichos Regocijos, no los puedan pesar ni vender, y no siendo los dichos Toros a contento de los dichos Diputados y Mayordomo, los puedan comprar a costa del dicho Obligado de otra parte.
Respondió él riendo: “¡Hideputa!” Yo, aunque bien mochacho, noté aquella palabra de mi hermanico, y dije entre mí “¡Cuántos debe de haber en el mundo que huyen de otros porque no se ven a sí mesmos!” Quiso nuestra fortuna que la conversación del Zaide, que así se llamaba, llegó a oídos del mayordomo, y hecha pesquisa, halloóe que la mitad por medio de la cebada, que para las bestias le daban, hurtaba, y salvados, leña, almohazas, mandiles, y las mantas y sábanas de los caballos hacií perdidas, y cuando otra cosa no tenía, las bestias desherraba, y con todo esto acudía a mi madre para criar a mi hermanico.
Ítem, se ordena y manda que al principio de cada un año se tome cuenta al Mayordomo de que hubiere sido de la Ciudad del año antes, la cual tome el que entrare con asistencia de los Alcaldes y Regidores que para ello se señalare, haciéndole cargo de los Propios y Rentas que tuviere la dicha Ciudad, recibiendo en descargo lo que justo fuere.
Poseía esa alma recia e inmodificable del llanero, para quien nada hay como su tierra natal, y aunque nunca pensó en regresar al Arauca, tampoco se había decidido a romper el vínculo que la unía al terruño. Por lo demás, administrado por un mayordomo honrado y fiel, el hato le producía una renta suficiente.
Al viejo Dougal McCallum, el mayordomo, que había servido a Sir Robert en las duras y en las maduras, en los buenos y en los malos tiempos, en la adversidad y en la fortuna, le gustaba muchísimo la gaita, y de ahí le venía a mi abuelo su buen cartel ante el señor, porque Dougal hacía lo que quería con su amo.
Pero, entretanto, ya en Altamira no estaba el honrado mayordomo de los tiempos de su madre, y mientras Santos se contentaba, apenas, con echarles una ojeada a las cuentas, muy claras siempre sobre el papel, que de tiempo en tiempo le rendían los administradores, éstos hacían pingües negocios con la hacienda altamireña.
Y, entendido por este Cabildo y ser justo, mandaron que el Mayordomo de la Ciudad le dé cincuenta pesos, y que sí mas se gastare, se le pagará, además de los mil pesos prometidos de albricias por la negociación.