mesilla


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  • sustantivo

Sinónimos para mesilla

Ejemplos ?
Es territorio mexicano la parte del continente septentrional americano, que limitan: Hacia el Norte las líneas divisoras trazadas por los convenios de Guadalupe y la Mesilla, celebrados con los Estados – Unidos; Hacia el Oriente, el Golfo de México, el mar de las Antillas y el establecimiento inglés de Walize, encerrado en los límites que le fijaron los tratados de Versalles; Hacia el Sur, la República de Guatemala en las líneas que fijará un tratado definitivo; Hacia el Poniente, el mar Pacífico, quedando dentro de su demarcación el mar de Cortés ó Golfo de California; Todas las islas que le pertenecen en los tres mares; El mar territorial conforme á los principios reconocidos por el derecho de gentes y salvas las disposiciones convenidas en los tratados.
Y dejando la palmatoria en mi mesilla de noche se sentó en mi cama, tomó una de mis manos entre las suyas y me habló así: »–Mi querido Pacheco, ha llegado el momento de ofreceros los placeres que os prometí.
entado en el umbral de la puerta de la taberna, el tío Beseroles, de Alboraya, trazaba con su hoz rayas en el suelo, mirando de reojo a la gente de Valencia que, en derredor de la mesilla de hojalata, empinaba el porrón y metía mano al plato de morcillas en aceite.
Alumbraba su celda un farol colgado muy alto, para que no lo pudiese romper. A su luz mezquina, destacábase, sobre la mesilla humilde, la cesta cubierta con blanca servilleta gorda.
Muchas veces, al cruzar el patio, quedábase mirando aquel sol que se detenía en el borde de los sombríos paredones, sin atreverse nunca a bajar hasta el húmedo suelo; y cuando el vergajo le avivaba el paso, lanzaba entre dientes un «¡mare mehua!», y le parecía verla paraeta del Mercado, aquella mesilla coja con la calabaza recién salida del horno, tras la cual estaba su madre cambiando ochavos por melosas rebanadas y peleándose por la más leve palabra con todas las de los puestos vecinos que le hacían competencia.
Estaba en la popa del barco y tenía una ventanita, que era el sitio por donde antes pasaban el timón; un espejito estaba colgado en la pared, precisamente a mi altura, con su marco de conchas; también había un ramo de plantas marinas en un cacharro azul, encima de la mesilla, y una cainita con el sitio suficiente para meterse en ella.
Concluyó el ventero su operación y sentóse en un rincón de la cocina; la muchacha colocó delante del hogar una mesilla de pino, desvencijada y coja, y sobre la mesa un jarro boquirroto y dos vasos.
Todo lo otro del día que restaba, gastamos en el baño, y después en la cena; porque a ruego del bueno de Milón, mi huésped, yo me senté a cenar a su pequeña y muy breve mesilla, guardándome cuanto podía de la vista de Pánfila, su mujer; porque recordándome del aviso de Birrena, con temor me parecía que, mirando en su cara miraba en la boca del infierno; pero miraba muchas veces a mi amada Fotis, que andaba sirviendo a la mesa, y en ésta recreaba mi ánimo.
Era un continental: un pliego de papel que tenía por timbre el globo terráqueo, dos hemisferios. Leocadia firmó el sobre, dejó la pluma encima de la mesilla, se acercó a la ventana enrejada y leyó.
Dende a poco tornó a salir, y abierta la puerta, díjome que entrase. Yo entré, y hallé a Milón sentado a una mesilla pequeña, que aquel tiempo comenzaba a cenar.
Aquel lujoso mueble era toda una obra, excogitada y dirigida por el minucioso aristócrata; estaba provisto de grandes ruedas que facilitarían la conducción del enfermo de una parte a otra, articulado por medio de muchos resortes, que permitían darle forma, ora de lecho militar, ora de butaca más o menos trepada; con apoyo, en este último caso para extender la pierna, y con su mesilla, su atril, su pupitre, su espejo y otros adminículos de quita y pon, admirablemente acondicionados.
Dejó la lámpara sobre la mesilla y se sentó a los pies de mi cama; después, inclinándose sobre mí, me dijo con esa voz argentina y aterciopelada, que sólo le he oído a ella: – Me he hecho esperar, querido Romualdo, y sin duda habrás pensado que te había olvidado.