Ejemplos ?
Se principia entre dos risas, por apostar cincuenta centavos al que tira o al que no, y se sigue, un poco más fuerte, cada vez, por amor propio, por despecho de haber perdido, por ganas de recuperar, por ambición de ganar más, y el cocinero, hombre vivo, con apariencia muy seria, sabe atizar el fuego: -¿Vamos a ver, don Servando, qué hace? ¡Qué había sido miedoso!
El remiendo no debió ser hecho muy en conciencia, porque a poco se desprendió un trozo; y al oscilar, movida por el viento, la cuerda de que pendía el farolillo, sucedía que por intervalos proyectaba en la pared la sombra más o menos caprichosa del papel. Un miedoso creyó ver en esta sombra la forma de una mano; otro que tal la vio peluda, y un tercero la descubrió las garras.
Uruchurtu y Ernesto Alconedo en 1929, que comienza con un cuento Pipí, el pollito miedoso y de ahí desprende enunciados que va analizando para recombinar elementos y permitir que el niño vaya leyendo.
El Rubio pronto vio que no era por broma que el otro sacaba el cuchillo, y aunque el pretexto fuera una repentina disputa de taba, se dio cuenta de que el verdadero motivo era otro, y peleó con todo el valor, no sólo del gallo desafiado, sino también del miedoso que no puede huir.
El lleva una angustia dentro y un poco atemorizante que lo convierte en miedoso, como dice nuestro Virgilio: (son palabras dichas por Eneas, al escapar del incendio de Troya, juntamente con Anquises?
Así acabó mi noble pariente Luciano. Era un hombre singular, aficionado a meterles miedo en el cuerpo a sus prójimos y él mismo miedoso como una liebre.
La aconsejó de dirigir su reclamo, no contra el carnicero, que era un criollo pobretón, muy vivo y muy metido en la política, sino contra el chacarero, un italiano bonachón, miedoso y rico.
En el centro, el nicho de San Roque, en cuyas alas de escaparate estaban pintados en la parte interior -y no por Vásquez seguramente- una Santa Rita muy escurrida y tocada y un San Pedro Alcántara, muy esqueletudo y miedoso, con tamaña calavera en una mano.
Desde el momento en que Knud se enteró de aquel sueño, ya no soportó que lo tachasen de miedoso, aduciendo como prueba al sueño de Juana.
-Dímelo -contestó el ruiseñor-. No soy miedoso. -Si necesitas una rosa roja -dijo el rosal -, tienes que hacerla con notas de música al claro de luna y teñirla con sangre de tu propio corazón.
Y si la franqueza se torna en insolencia, entonces pierde su vigor en la fortaleza tierna de una esposa real, en su linea maternal o en la consistencia del esposo; es muy débil quien debe llamar a la autoridad en su ayuda y agravia si piensa que con ello mejora el impudente tan pronto como él lo hace miedoso.
Dos "cartas" en las que se relata de forma distinta la muerte de Pascual Duarte: una del capellán de la cárcel de Badajoz, a tres leguas de Almendralejo, en la que evita entrar en detalles escabrosos y nos dice que la conducta del protagonista fue valiente y cristiana aceptando con fe su situación, aunque al final perdiera un poco la compostura; y otra de un guardia civil que nos comenta que el protagonista comenzó enfrentando con chulería su destino, para acabar revelándose cobarde y miedoso en extremo.