mies


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  • sustantivo

Sinónimos para mies

sembrados

Sinónimos

Ejemplos ?
9.37. Entonces dice a sus discípulos: La mies es mucha y los obreros pocos. 9.38 Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.
¡Oh si acabase, viendo cómo muero, de aprender a morir, antes que llegue aquel forzoso término postrero; antes que aquesta mies inútil siegue de la severa muerte dura mano, y a la común materia se la entregue!
Y no es eso sólo, sino que ahora con este con qué y aluego con el otro, lo tengo en casa cuarenta veces ar día, y po eso me he determinao yo a venir pa decille a su mercé que no es que a mí me agravie la voluntá que a la muchacha le tiée el zagal, que si ella es una rosa de Jericó, él es tamién una prenda, pero es que mi zagala está entoavía en capullo y la mies que mejor se trilla es la que más el sol dora...
De esta manera, al mismo tiempo que trabajan en el cultivo de una mies copiosísima, harán descender sobre sus familias religiosas las bendiciones de la divina Bondad.
Ahí se apeó don Nicolás Palmerini y alzando un terrón de los que quedaban de las paredes derruidas, lo puso en las manos del gaucho anciano, diciéndole: -«Quiero que por todo mi campo, a medida que se vaya sembrando, caiga en el surco, para mezclarse con la semilla, un poco de esta tierra; creo que por ella será más fértil el suelo, más abundante la mies.
O vamos a mis sembrados y allí verás emulados de tus labios los carmines, que parecen amasados con pétalos de alvergines. Verás mecerse, aireadas, del mar de la mies las olas, aquí y allá salpicadas de encendidas amapolas y de jaritas moradas.
Y si una vez al gusto da alimento, de nuevo ve brotar, en mies eterna, con empeño fatal, querer violento que le humilla altanero y le gobierna.
Tal ya de su reciente mies villano divertir pretendió raudo torrente; mucho le opuso monte mas en vano, bien que desenfrenada su corriente a cuanta Ceres inundó vecina riego le fue la que temió ruina.
22 Y cuando segareis la mies de vuestra tierra, no acabarás de segar el rincón de tu haza, ni espigarás tu siega; para el pobre, y para el extranjero la dejarás: Yo Jehová vuestro Dios.
24 Cuando entrares en la viña de tu prójimo, comerás uvas hasta saciar tu deseo: mas no pondrás en tu vaso. 25 Cuando entrares en la mies de tu prójimo, podrás cortar espigas con tu mano; mas no aplicarás hoz á la mies de tu prójimo.
4 Sus hijos estarán lejos de la salud, Y en la puerta serán quebrantados, Y no habrá quien los libre. 5 Su mies comerán los hambrientos, Y sacaránla de entre las espinas, Y los sedientos beberán su hacienda.
Pero antes que en el Duero se sepulte Cruza Pisuerga plácida campiña, Donde la rica mies, la rica viña Derraman sus tesoros á la par.