mortecino


También se encuentra en: Diccionario.
  • adjetivo

Sinónimos para mortecino

Ejemplos ?
24 El sebo de animal mortecino, y el sebo del que fué arrebatado de fieras, se aparejará para cualquiera otro uso, mas no lo comeréis.
4 Cualquier varón de la simiente de Aarón que fuere leproso, ó padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio: y el que tocare cualquiera cosa inmunda de mortecino, ó el varón del cual hubiere salido derramamiento de semen; 5 O el varón que hubiere tocado cualquier reptil, por el cual será inmundo, ú hombre por el cual venga á ser inmundo, conforme á cualquiera inmundicia suya; 6 La persona que lo tocare, será inmunda hasta la tarde, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su carne con agua.
7 Y cuando el sol se pusiere, será limpio; y después comerá las cosas sagradas, porque su pan es. 8 Mortecino ni despedazado por fiera no comerá, para contaminarse en ello: Yo Jehová.
Era el clásico Jesusín de las monjitas, ingenuo y castamente idealista en su modelado: pero tan mísero de formas, tan chiquitín y, sobre todo, tan mortecino de color, que la señora no pudo menos de exclamar riendo: -¡Qué feo es el pobre muñequito!
¡Oh tierra triste y noble, la de los altos llanos y yermos y roquedas, de campos sin arados, regatos ni arboledas; decrépitas ciudades, caminos sin mesones y atónitos palurdos sin danzas ni canciones que aún van, abandonando el mortecino hogar, como tus largos ríos, Castilla, hacia la mar!
Para que te formes una idea de cómo se vive en estos carcomidos palomares, puedes asomarte a la puerta de uno de ellos.» Ese grupo que ves en el fondo, especie de caverna alumbrada por mortecino candil, es una familia que se dispone a descansar de las rudas faenas de todo el día, quizá sobre el duro suelo del miserable recinto, o, a todo tirar, sobre una semidesnuda cama el matrimonio, y sobre un montón de redes los demás.
El campo llano se extendía hasta perderse de vista y los pequeños grupos de árboles en torno a las granjas formaban, a intervalos alejados, unas manchas de un violeta oscuro sobre aquella gran superficie gris que se perdía en el horizonte en el tono mortecino del cielo.
Al pasar junto a una iglesia, San Martín, entró en ella, casi sin darse cuenta de lo que hacía. No vio al entrar sino el mortecino resplandor de la lamparilla que frente al altar mayor ardía.
El cuerpo sereno del Señor yace sobre una cama de piedra y reposa su cabeza sobre un cojín de seda rojo perfectamente tallado. El color mortecino del cuerpo acentúa más si cabe el momento del entierro del Señor.
Unos especialistas consideran que los romanos se instalaron en estas tierras dándoles el nombre de Mortecinio, esto es, río muerto, por lo sosegado de la corriente del río que atraviesa Santa Eulalia, que divide el término municipal en dos partes. Mortecinio daría paso a Mortecino, para desembocar finalmente en el actual Morcín.
Como se consideraba que el toque de campanas era demasiado alegre para el espíritu de aquellos días, los toques se hacían con la rueda, de madera, que emitía un sonido mortecino.
Se recibió de abogado en 1890. Luis Alberto Sánchez lo describió como un «zambo de dos metros de altura, gesto mortecino, labio superior largo.